¡No más violencia digital contra las mujeres!
Resulta prioritario tomar medidas para abordar la violencia digital
Por Blanca Lilia Ibarra
Este 8 de marzo es el marco perfecto para decirlo en voz alta y con toda claridad: ¡Alto a la violencia contra las mujeres!, este año en particular diremos: ¡Alto a la violencia digital contra las mujeres! De acuerdo con el más reciente análisis del Inegi, mediante el Módulo sobre Ciberacoso 2021, junto con las mujeres de 20 a 29 años, las niñas y jóvenes mexicanas son el grupo de población más sujeto al acoso en internet, a situaciones entre las que se encuentran: el contacto mediante identidades falsas, mensajes ofensivos, críticas por apariencia o clase social, insinuaciones y recibir contenido de carácter íntimo no solicitado.
Las niñas, adolescentes y mujeres jóvenes son uno los grupos más vulnerables en su interacción digital, pues son sujetas a sufrir conductas que ponen en riesgo su privacidad, seguridad e integridad. A manera de referencia les comparto que el reporte “Los niños en el entorno digital”, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), subrayó que los menores de edad se encuentran expuestos a diferentes tipos de riesgos mientras navegan en internet, por ejemplo: riesgos de contenido, de conducta, de contacto y riesgos del consumidor. En este reporte se subrayó la persistencia y cambio en la naturaleza de las amenazas digitales, tales como el ciberacoso, la exposición a contenidos nocivos e inapropiados.
ONU Mujeres ha sostenido que las agresiones que se comenten y expanden a través de medios digitales se tornan más complejas, dadas las características de la virtualidad: la anonimidad, la viralización y la dificultad para eliminar los contenidos. Este organismo internacional ha subrayado que esta violencia de género que se apoya de la tecnología ha generado nuevas formas de violencia que, además de causar daños a la dignidad, integridad y seguridad de las víctimas, también constituyen vulneraciones a otros derechos humanos.
Por ello, resulta prioritario tomar medidas para abordar la violencia digital de una manera más integral, pues, como han subrayado organismos internacionales, como la OCDE y la ONU Mujeres, este fenómeno ha escalado y se ha profundizado a medida que las tecnologías evolucionan y nuestras interacciones se vuelven cada vez más digitales. En ese sentido y rumbo al 8 de marzo, es oportuno reflexionar sobre las acciones que debemos implementar para erradicar la impunidad social en esta materia.
Desde el consenso internacional se han impulsado medidas para fortalecer las capacidades digitales de las y los usuarios, así como de implementar esquemas colaborativos que garanticen la protección de los derechos humanos en el entorno digital. La sensibilización y educación sobre el valor de los datos personales, junto con el desarrollo de capacidades para ejercer los derechos digitales es clave para solventar y mitigar los riesgos y desafíos que conlleva el entorno digital. Además, resulta apremiante considerar medidas integrales que incluyan legislación, programas y políticas públicas que aseguren que internet sea un espacio más seguro para todas y todos, especialmente para las niñas, niños y adolescentes. La alfabetización digital será fundamental.
Mi reconocimiento al Congreso de Puebla y a las activistas comprometidas con el tema, pues en la semana se logró la aprobación de la Ley Monzón y la Ley Malena, lo que significa un gran logro en la protección de los derechos de las mujeres y las víctimas de estos delitos, pues plasman su resiliencia, valentía, talento y capacidad para transformar su dolor y el de sus familias en acciones concretas que serán fundamentales para las niñas, adolescentes y mujeres poblanas, así como un referente y ejemplo para otras entidades en el país.
