Fortalecer nuestros lazos
Por Lucy Meza México atraviesa un momento complejo y difícil ante el acelerado incremento de casos de COVID19 registrados y las consecuencias sociales, políticas y económicas suscitadas por las medidas de prevención necesarias para contener este virus. Las diferentes ...
Por Lucy Meza
México atraviesa un momento complejo y difícil ante el acelerado incremento de casos de COVID-19 registrados y las consecuencias sociales, políticas y económicas suscitadas por las medidas de prevención necesarias para contener este virus. Las diferentes vertientes por las que nos impacta el virus, aunado a lo inédito de la situación, nos colocan como país y como especie en una posición vulnerable.
A partir del análisis y reconocimiento de este escenario desfavorable para todas y todos los mexicanos, y con el reconocimiento de los sectores más vulnerables ante esta emergencia sanitaria y sus consecuencias, en el Senado de la República adoptamos medidas drásticas con la finalidad de hacer frente, desde nuestra trinchera y de acuerdo con nuestras facultades, a esta creciente pandemia.
Las soluciones ofrecidas por las y los senadores que adoptarán estas medidas obedecen a una lógica multifacética, pues toman en consideración la multidimensionalidad de los problemas que el COVID-19 pone sobre la mesa.
Así, el plan de solidaridad y austeridad de la Cámara de Senadores propone adoptar medidas económicas drásticas, como reducir la dieta de senadoras y senadores, el sueldo de las y los servidores públicos de mayor rango y percepción salarial, cancelar los aguinaldos para estas mismas personas, además de reducir los recursos que obtienen los grupos parlamentarios de la Cámara alta. Posteriormente, el plan contempla la cancelación total de reuniones internacionales, interparlamentarias, foros y convenciones en el extranjero y en el interior del país, con lo que se obedece a las medidas de sanidad emitidas por las autoridades de salud y se previene la importación de nuevos casos de infección; así como los gastos para arreglos de muebles e inmuebles, con lo que se podrán aprovechar los recursos resultantes para la prioridad de este momento: la salud de la población.
Asimismo, tomando en consideración la proyección de crecimiento que se tiene del virus en nuestro país, senadoras y senadores acordamos poner a disposición del Consejo de Salubridad General los inmuebles de la Antigua Casona de Xicoténcatl, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y el Teatro de la República, en Santiago de Querétaro, Querétaro, para ser habilitados como hospitales temporales.
Todos los recursos recabados por este plan de forma mensual serán entregados al Consejo de Salubridad General para que formen parte del capital disponible para enfrentar la pandemia de COVID-19 y sus efectos en nuestro país. Este es un momento de solidaridad y de empatía debemos poner todo de nuestra parte, de acuerdo con nuestras condiciones y facultades, para hacer frente y encontrar soluciones a la problemática de salud que atravesamos como país. Así, se toman en cuenta los ingresos de quienes trabajamos en el recinto, los gastos de la institución y los recursos que tiene a su disposición.
Éste es un paso importante para abonar a la solución de la problemática en la que nos encontramos; sin embargo, no podemos quedarnos ahí. Es fundamental que trabajemos en medidas alternas para ahondar en la solución de esta problemática sanitaria. Ésta, a su vez, será definida por los diferentes contextos que existen en el país y las necesidades emanadas de los mismos. Desde mi trinchera, continúo en labores legislativas con mi equipo de trabajo a distancia, sigo conversando con mis compañeras y compañeros del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) para dar seguimiento y compartir información del avance del virus en la región y me encuentro en constante seguimiento de la información relacionada con el COVID-19 en México y en el mundo.
La emergencia sanitaria a la que hoy nos enfrentamos es un momento extraordinario en la historia del país y, como tal, habrá de pasar. Debemos mantener la frente en alto y no dejar de luchar por encontrarle soluciones a la enfermedad y los problemas que se desprenden de ella. Asimismo, debemos aprovechar el momento para fortalecer nuestros lazos como sociedad, enfocándonos en aquello que tenemos en común y no en lo que pone distancia (insana) entre nosotros. A este virus lo venceremos con solidaridad, empatía, información y perseverancia.
