Doña Catrina
PorMónica Silva* Cynthia es una mujer que ha sido la precursora de enaltecer las tradiciones mexicanas en Saltillo.Nunca imaginó que acompañar a su abuelita al panteón, la marcaría eternamente.Esa niña de Castaños pudo haber preferido jugar a las muñecas, pero ...
Por Mónica Silva*
Cynthia es una mujer que ha sido la precursora de enaltecer las tradiciones mexicanas en Saltillo.
Nunca imaginó que acompañar a su abuelita al panteón, la marcaría eternamente.
Esa niña de Castaños pudo haber preferido jugar a las muñecas, pero le apasionó más la cocina mexicana y todo lo que le enseñaban sobre las tradiciones, sentada en su silla de madera y bebiendo chocolate de metate, café de olla o un té de canela, esos aromas que la acompañaban hasta en sueños y los sabores que guarda en su memoria, la mantienen siempre creativa y en movimiento.
Cynthia Deyanira Fuentes Lerma, maestra de Lengua y Literatura Española, emprendió en 2009 el sueño de tener un espacio para hacer sentir a las personas, el respeto, la pasión y el amor por la cultura mexicana. Así nació el Museo de la Katrina, alojado en una casona de más de 100 años de antigüedad. Este extraordinario recinto tiene a su más fiel habitante, Doña Petra Escamilla de Anda, una momia que custodia el recorrido histórico de este espacio único en México dedicado a este personaje creado por José Guadalupe Posada: la calavera garbancera o la catrina, como la llamó Diego Rivera.
A este domicilio de la calle Allende sur 720 que se ha convertido en el hogar del Complejo Museográfico Cultura y Tradiciones en Movimiento, llegó también el Museo de la Muñeca, con una colección de más de siete mil muñecas que cuentan su historia en México y en el mundo. Sin duda, el amor y la nostalgia que transmiten en su exposición han marcado a muchas generaciones. A 13 casas de ahí se ha integrado Maleficis, caza de brujas, un espacio donde los visitantes pueden vivir la experiencia de juegos de escape con diversas temáticas.
Este 2 de noviembre, el Museo de la Katrina cumple sus primeros 14 años, y con más de 30 actividades celebró desde el 1º de octubre, su 14º Festival, en donde se develó la placa por las 10 mil representaciones del espectáculo teatral Noches de Leyenda que realiza el doctor Erick Manuel Morales Morales, esposo de Cynthia, ambos propietarios del Complejo Museográfico, junto con sus tres hijos: Valeria, Erick y Sofía.
Los múltiples valores que tiene esta familia, como amor, esfuerzo, responsabilidad, gratitud, respeto y generosidad, se ven en cada catrina elaborada con sus manos, en la dramatización de una leyenda, en la planeación de una actividad turística, en la escritura de sus textos, en el debate y crítica cinematográfica, en la colaboración o ayuda con causa o en el espumoso y calientito chocolate de metate.
Cynthia, es sin duda, una mujer excepcional que ha sido la precursora de enaltecer las tradiciones mexicanas en Saltillo, Coahuila, y que ha traspasado fronteras llevando su apasionante mundo a la Ciudad de México, Texas, Cuba y Holanda; por mencionar algunos. En el Museo un año a San Miguel de Allende. Fue quien montó un altar de muertos a Saskia, esposa de Rembrandt en la Iglesia Renacentista de Oude Krek en Ámsterdam, o quien en 2008 ganara el premio Nacional de Escultura en el Museo de Arte Popular.
Ella trabaja en sí misma para una mayor evolución, para seguir empoderando a otras mujeres a lograr sus metas y para seguir soñando y creando, porque faltan muchos países por cautivar.
Doña Catrina es ejemplo de perseverancia, de trascender, del “sí se puede” y de que la sororidad sí existe, además —no es por presunción— es mi amiga.
*Analista
