A problemas radicales, soluciones radicales
En estos días de frío y sin agua, me ha dado por recordar a la abuela. Ella decía que los niños pequeños, presentan problemas pequeños. Y los niños grandes, problemas grandes. Tiene razón. Parafraseando la elocuente sabiduría de la abuela, México presenta ...
En estos días de frío y sin agua, me ha dado por recordar a la abuela. Ella decía que los niños pequeños, presentan problemas pequeños. Y los niños grandes, problemas grandes.
Tiene razón. Parafraseando la elocuente sabiduría de la abuela, México presenta problemas radicales. Y por tanto, exige soluciones... ¡radicales!
APERITIVO: ÚLTIMO LUGAR EN CORRUPCIÓN
Pues sí. Una vergüenza, pero en el reciente informe anual del Índice de Percepción sobre Corrupción 2015, dado a conocer esta semana por Transparencia Mexicana y Transparencia Internacional, salimos muy mal parados. Somos el
deshonroso último lugar en los 34 países de la OCDE. Entre los 20 miembros del G20, quedamos en el triste número 17.
Y si me salen con que ése no es nuestro ring, que siempre ganan pos países nórdicos, etc, les digo: En América Latina, en donde ejercemos un innegable liderazgo, estamos en el lugar ¡11 de 22!
Somos considerados más corruptos que Perú, Colombia, Costa Rica, Chile, Uruguay, Panamá... ¡Y hasta Brasil, donde hoy juzgan a su expresidente!
Creo que es indispensable, entonces, que no nos conformemos con dos leyecitas anticorrupción.
Es necesaria la urgente creación de todo un sistema de leyes e instituciones para que combatan de manera eficaz la corrupción, así como también implementar mecanismos que permitan medir el impacto del llamado Sistema Nacional Anticorrupción. Hoy no sólo nos cuesta una millonada del dinero de todos los mexicanos, sino que además constituye un obstáculo para poder acceder a los servicios básicos de educación, justicia, seguridad y salud.
PIATO FORTE: EL MANDO ÚNICO
El próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso, que abre el próximo martes, se encuentra en la Agenda legislativa el tan aplazado Mando Único, entre otros de los pendientes en materia de seguridad. En realidad, lo que necesita un país como el nuestro es el Mando Único y a la Policía Única, es decir, quitar los aproximadamente dos mil cuerpos policiacos que hay, que son los que primordialmente han sido penetrados por el crimen organizado. Así, nos quedaríamos con 32 policías locales (incluida la Ciudad de México) y coordinarla con la Policía Federal estableciendo un Mando Único, que permita actuar con prontitud y de manera general.
Esta medida dificultaría enormemente al crimen poder corromper a la policía, en cualquiera de los dos mil 456 municipios del país. Los hechos conocidos recientemente, (Temixco, Iguala, Tierra Blanca, etc), en los que un cuerpo policiaco municipal se encarga de capturar personas y entregarlas al crimen organizado, son consecuencia de la corrupción que erosiona al cuerpo armado en cuestión, que acaba trabajando para el narcotraficante en turno de la plaza de su jurisdicción.
Esto es, justamente, lo que se pretende evitar. Ciertamente, es necesario aunque no suficiente. Es indispensable capacitar a esas policías estatales, en virtud de que muchas ya están penetradas en varios apéndices en el país.
De tal manera, es imperativo convertir a estas 32 policías en cuerpos armados profesionales y comprometidos, con un mayor nivel de compromiso (engagement), conocimientos, entrenamiento y equipo.
De lo contrario, el problema se nos traslada a niveles de mayor amplitud, pero no corregimos. El Mando Único o la Policía Única no es suficiente.
Es más fácil reconstruir 32 policías que 2000. Entiendo también la reticencia de los alcaldes, así como la teoría del municipio autónomo, etc. Estoy de acuerdo. También, me sumo a la preocupación de que esto sea usado políticamente como herramienta para limitar a los alcaldes opositores.
Sin embargo, siento que la situación es crítica, y a la luz de la cruda realidad, es preciso actuar con rapidez.
Es urgente poner candados y garantías para que ese manejo no adecuado, no suceda. Es necesario poner de acuerdo rápido a los legisladores y despolitizar un tema que no debe ser politizado.
En este espacio hemos apuntado varias veces que la seguridad no debe ser politizada. Si tenemos gobernantes que no pueden entender que con la seguridad no se grilla, hay que quitarlos. Simplemente, es demasiado delicado para entrar en los rejuegos del poder.
A problemas radicales, soluciones radicales.
DOLCE: VERACRUZ, RINCONCITO DEL CRIMEN
Es claro que lo que ocurrió en Tierra Blanca , Veracruz, fue un trágico ejemplo más de cómo la autoridad constituida como la policía local desaparece a unas personas y las entrega al crimen organizado. Por eso se necesita el Mando Único. Por eso urge encontrarlos y que los responsables estén tras las rejas.
¿Qué diablos ocurre en Veracruz, hoy convertida en rinconcito del crimen? A problemas radicales, soluciones radicales.
Café de altura veracruzano, en honor a ese pueblo noble y aguantador.
Twitter: @CiroDi
