No sólo es un asunto de libros

Durante estos días se dio a conocer la convocatoria, por parte de la SEP, para que artistas visuales participen en el “rediseño” de los Libros de Texto Gratuitos.

Desde hace un par de décadas, la imagen del Gran Hermano que nos vigila desde cualquier esquina es una realidad. Más allá de la historia que nos comparte George Orwell en su novela 1984, la idea de un ente que observa cada movimiento de nuestra cotidianidad es algo muy cercano a la realidad que hoy vivimos, gracias al vínculo tan complejo que hemos mantenido con dispositivos cada vez más sofisticados y, por supuesto, con el internet. Pareciera que muchas de nuestras acciones quedan ahí, grabadas en las paredes de la virtualidad, para ser recordadas en los momentos más inesperados. El internet y las redes sociales van alimentando una memoria de la que difícilmente se puede escapar cuando dejas constancia de lo que piensas, observas y, sin duda, lo que dices.

Eso es lo que ha sucedido con Marx Arriaga durante estos días, puesto que no se ha podido escapar de la estela que ha dejado en su historia como servidor público. Como es lógico, el nuevo gobierno ocuparía —e inventaría— espacios de trabajo con personas afines a su propuesta política, a su ideología o a sus simpatías. No hay nada nuevo bajo el sol de la burocracia sexenal. Tal es el caso de Marx Arriaga —quien en su momento fue nombrado director general de Bibliotecas a nivel federal— y, sin duda, de la Coordinación de Memoria Histórica y Cultural de México, cuyo consejo asesor está presidido por Beatriz Gutiérrez Müller; organismo del cual, en su momento, surgieron tantas preguntas que hoy comienzan a ser respondidas: modificar el discurso histórico según la perspectiva y la conveniencia del actual gobierno, acomodar la imagen y proyección de los personajes tutelares para el actual mandatario y, de esta manera, proporcionar una estructura sobre la que descanse la ilusión de una Cuarta Transformación. Para muestra obsérvese el discurso “justiciero” que rodea al proceso de la Conquista y los actos conmemorativos que se han anunciado para este año.

Así, en este punto, la figura pública de Marx Arriaga se ha puesto en el ojo de un huracán del que, como es costumbre en la actual administración, saldrá sin la menor mancha. Desde los primeros días en los que dicho personaje asumió la Dirección de Bibliotecas fue conocido el trato que brindó al personal de la Biblioteca José Vasconcelos y, en especial, a Daniel Goldin, lo cual no representaba mayor problema si se le relacionaba a éste con el terrible bando conservador, neoliberal, etc. Actos de “justicieros” de los nuevos paladines del gobierno. Sin embargo, las memorias del internet y de alguna persona sacaron del baúl un desafortunado discurso de Marx Arriaga en el que descalifica y ofende la lucha feminista, y de todas las mujeres que exigen justicia y un cambio en nuestra sociedad, tomando como pretexto un acto de la estrategia Nacional de Lectura. Palabras que sólo son reflejo de cómo se “cerraban filas” en torno al discurso presidencial de ese momento. Sin embargo, durante estos días también se da a conocer la convocatoria, por parte de la SEP, para que artistas visuales participen en el “rediseño” de los Libros de Texto Gratuitos, con la salvedad de que es un trabajo sin remuneración económica. Las justificaciones de este criterio, por parte del nuevo encargado de este rediseño, exactamente, Marx Arriaga, son de una ligereza que ha despertado una respuesta creativa y llena de humor que ha escarnecido al propio gobierno. Y también es cuestionable que los cientos de docentes que participarán de este proceso no tendrán una retribución, al menos inmediata, pues las promesas también mueven voluntades. Pero hay otro aspecto que no se puede dejar de ver: en esta época de “urgencias”, se decide modificar el contenido de los Libros de Texto para el siguiente ciclo escolar. Sin pensar que los anteriores libros no tuvieran aspectos por ser corregidos, modificar el contenido en tan poco tiempo es algo que nos debe alarmar. Cabe preguntarse si estarán exentos de esa carga ideológica y manipulación que ha proyectado el actual gobierno en su manejo de la historia, la ciencia y la cultura. Algo se

puede vislumbrar en las respuestas del encargado de este proceso.

 

 el paréntesis de los días

Ahora, en este espacio, te sugiero la lectura de Cándido o el optimismo, escrita por Voltaire, del cual tomo una nota que puede leerse como el colofón de los párrafos anteriores: “El preceptor Pangloss, oráculo de la casa, daba sus clases y el pequeño Cándido lo escuchaba con buena fe, acorde con su edad y su carácter. Pangloss enseñaba la metafísica teologocosmolonigológica. Probaba admirablemente que no existe efecto sin causa y que en este maravilloso mundo el más bello de los castillos era el del señor barón, y la señora, la mejor baronesa entre mil”. Y, al buen entendedor, sólo decirle que no todo es cuestión de libros.

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