Desconfianza e incredulidad
Respecto a la actuación de las autoridades, la sociedad mexicana siempre actúa con desconfianza e incredulidad, ya que, como reza un dicho popular, la burra no era arisca, la hicieron. El reconocimiento de la desconfianza e incredulidad que tenemos actualmente los ...
Respecto a la actuación de las autoridades, la sociedad mexicana siempre actúa con desconfianza e incredulidad, ya que, como reza un dicho popular, la burra no era arisca, la hicieron.
El reconocimiento de la desconfianza e incredulidad que tenemos actualmente los mexicanos es, sin lugar a dudas, un reconocimiento obligado y mínimo del Presidente de la República en la gira internacional que realiza.
Difícilmente podría sostener encuentros con sus homólogos el jefe del Estado mexicano, sin antes reconocer en el extranjero una realidad que todos han realizado de diferentes maneras (hay quien escribió de evitar la “mexicanización”, en clara alusión a la grave problemática nacional), sin embargo, esta situación debe obligar a México a realizar una serie de cambios profundos para revertir esta crisis por la que atraviesa la legitimidad de las instituciones de nuestro país.
Si bien es cierto que una de las respuestas a esta crisis se encuentra en marcha la reforma constitucional para la creación de un Sistema Nacional Anticorrupción, también lo es que debemos aprender de la experiencia de otras reformas que se han impulsado como respuesta a otras crisis y que, a pesar de esas reformas, y la creación de una enorme y costosa infraestructura aún no se siente en la sociedad los resultados de la misma, al menos en una magnitud similar a los recursos invertidos en dichas reformas.
Un ejemplo de ello fue la creación del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el cual surgió como una respuesta a la crisis que padecíamos desde 1994, después de un levantamiento armado en el sur del país, del secuestro de uno de los empresarios más importantes del país, del asesinato del candidato a la Presidencia de la República del partido oficial, del asesinato del secretario general del mismo partido y próximo coordinador de su grupo parlamentario en la Cámara de Diputados y, podríamos continuar la larga lista de condiciones en las que vivíamos en aquella época; sin embargo, a pesar de la creación del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, del Consejo Nacional de Seguridad Pública y de todo lo invertido en seguridad pública en estas dos décadas, el problema de inseguridad continúa dentro de las dos principales preocupaciones de los mexicanos.
Otro ejemplo es la creación de nuestro sistema electoral mexicano, el cual también surgió como respuesta a la crisis de legitimidad de nuestro sistema político, después de las elecciones de 1988 y 1994, sin embargo, no obstante de la creación del Instituto Federal Electoral (ahora transformado en Instituto Nacional Electoral), el Tribunal Federal Electoral y nuestro complejo sistema de impugnaciones, y a pesar de todo lo que se le ha invertido y se le sigue invirtiendo, existen grupos de personas (organizados en seudopartidos políticos) que sólo pretenden obtener recursos del erario y eludir el cumplimiento de la ley, más allá de la construcción de una nación ordenada, generosa y que consiga acabar con el sufrimiento evitable.
Ante el ensayo y error para responder a las crisis nacionales es impostergable que el cúmulo de la experiencia que tiene nuestro país sea utilizado para beneficio de la población.
Aunque parezca lo contrario, las naciones más desarrolladas, al igual que las empresas más importantes no se reinventan de la nada, sino que parten de los avances en el conocimiento de la humanidad. Ninguna institución exitosa podría explicarse sin el aprovechamiento de la experiencia y visión para superar esos momentos de crisis.
Nuestros jóvenes se encuentran ávidos de tomar las riendas de su propio destino basados principalmente en su ímpetu y su propia experiencia, sin embargo, cometiendo los mismos errores que se cometieron en el pasado.
Lamentablemente cada día tendremos menos recursos para comprar esa legitimidad de la que hablamos en nuestra colaboración anterior.
*Abogado postulante
Twitter: @asalinastorre
