Cetram Chapultepec: una propuesta a medias

Desde junio del año pasado se anunció la construcción del Centro de Transferencia Multimodal Cetram en la estación Chapultepec del Metro Excélsior 09/06/2016. El paradero ya está en construcción y se prevé terminarlo a final de este año. Es evidente que este Centro ...

Desde junio del año pasado se anunció la construcción del Centro de Transferencia Multimodal (Cetram) en la estación Chapultepec del Metro (Excélsior 09/06/2016). El paradero ya está en construcción y se prevé terminarlo a final de este año.

Es evidente que este Centro de Transferencia requiere, para tener acceso al espacio de estacionamiento subterráneo, que se conecten los túneles de avenida Chapultepec que ahora inician en la avenida Sonora, hacia la avenida Constituyentes. Sin embargo, sólo se extenderán unos 275 metros, hasta la calle Burdeos, al norte, y Guadalajara, al sur. Esa obra tiene un costo de 131.1 millones de pesos, que serán invertidos por la empresa que construye el paradero, a cambio de que se le autorizara la construcción de un edificio de comercios, hotel y oficinas, al lado del Cetram.

Éste es un ejemplo de una solución a medias que la ciudad no merece. De esa manera sólo se resolvería uno de los cinco cruces sobre avenida Chapultepec, que comunican a la colonia Roma con la Juárez. La solución completa es extender los túneles hasta la Glorieta de Insurgentes. Esa obra liberaría los dos carriles centrales de avenida Chapultepec, que serían subterráneos, aliviando los cruces en Sonora, Sevilla, Valladolid, Medellín, y Monterrey. Además, los dos carriles laterales actuales —en ambos sentidos— se conservarían, y al centro se crearían cinco paseos peatonales (iguales a los camellones laterales del Paseo de la Reforma) de 26 metros de ancho y 984 metros de largo, con una superficie total de 20 mil 436 metros cuadrados.

Los túneles actuales van de avenida Chapultepec hacia las avenidas Pedro Antonio de Los Santos y Constituyentes (320 metros lineales) y en el otro sentido van de la lateral de Circuito Interior hacia avenida Chapultepec (370 metros lineales); son paralelos al cajón del Metro, y tienen capacidad para dos carriles de circulación. Si se prolongan para conectarlos con los túneles de la Glorieta de Insurgentes, se tendría una circulación continua de 1.85 kms., reduciendo la carga vehicular sobre Chapultepec, en los cinco cruces que están saturados en los dos sentidos.

Las autoridades del gobierno capitalino deben recordar la campaña fallida que realizaron para promover el Paseo Peatonal en un segundo piso, que sólo beneficiaba a pocos y se apropiaba del espacio público para usos comerciales.

La que se detalla aquí tendría —al ras del suelo— 20 mil 436 metros cuadrados de zonas libres con jardines, juegos infantiles y pequeños comercios; y además, sería una obra atractiva para los habitantes de esa zona. Para realizarla completa se tendría que sumar al presupuesto aprobado de 131 millones, el costo de los 950 metros lineales de túneles, que faltan en la solución a medias que se ya se aprobó.

Por supuesto, el pretexto para no realizar esta obra es la falta de recursos; que siempre justifica dejar todo a medias. Se requiere una propuesta financiera que haga factible esa inversión; y hay varias alternativas que se deberían explorar. La primera es que la obra es importante para la ciudad y puede financiarse —en parte— con recursos del Fondo Metropolitano. Otra parte debe ser financiada con la operación del Cetram; pues resulta injusto que el gobierno de la ciudad financie todas las obras de apoyo en los Cetram sin recibir parte de las ganancias que producen. Quizá eso explique por qué no se han construido los Cetram de Pantitlán o de Observatorio, que son terminales que desde hace años están en un estado lamentable.

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