INE: concurso nacional de ideas
El Instituto Nacional Electoral INE presentó en la sede del Colegio de Arquitectos –a finales de mayo pasado– el libro sobre el resultado del Concurso Nacional para el Plan Maestro de su sede en Tlalpan. Es el concurso más reciente que se ha celebrado en el país y ...
El Instituto Nacional Electoral (INE) presentó en la sede del Colegio de Arquitectos –a finales de mayo pasado– el libro sobre el resultado del Concurso Nacional para el Plan Maestro de su sede en Tlalpan.
Es el concurso más reciente que se ha celebrado en el país y fija un nivel de calidad y seriedad que lo sitúa como ejemplo a seguir. En esta columna he publicado los resultados de algunos de los concursos más importantes que se han celebrado internacionalmente y en México.
Es importante destacar que los concursos públicos tienen en nuestro país una historia de más de cien años, que han tenido resultados diversos, y algunas veces inesperados, como el realizado en 1905 para la sede del Congreso Nacional, que quedó inconcluso al iniciarse la Revolución mexicana. Esa historia muestra los avances y retrocesos en la evolución de los mismos.
Para que un concurso de arquitectura sea realizado con seriedad debe cumplir con varios requisitos para que realmente sea un ejercicio participativo y transparente.
La convocatoria tiene que ser realizada por una institución con reconocido prestigio, que garantice que el proceso se realizará cumpliendo con todas las normas y requisitos que se requieren. El concurso debe ser público y, por lo tanto, tiene que permitir que participen todos los interesados. Un concurso por “invitación” sólo se justifica por razones de seguridad nacional; como es el caso de edificios que así lo requieran.
La selección del jurado es importante, porque a menudo un integrante puede presionar para que el resultado beneficie a alguien o para cambiar las bases,comprometiendo a los organizadores con un resultado manipulado. Durante muchos años, la selección de los jurados se realizó por medio de redes de amistades y compromisos. Por eso ha sido significativo que el INE haya encargado a la Federación de Colegios de Arquitectos –que agrupa a 79– que realizara y coordinara el desarrollo del concurso, promoviendo la transparencia, legalidad y equidad de oportunidades para los participantes. Se definió así que los proyectos para el plan maestro deberían de atender necesariamente requisitos ambientales, económicos y sociales de la convocatoria.
La integración del jurado reunió a representantes de los colegios, escuelas y asociaciones de arquitectos, ingenieros, urbanistas y autoridades del INE, que realizaron un proceso supervisado por la Contraloría. Se inscribieron 119 concursantes, de los que 53 entregaron sus proyectos utilizando una clave para garantizar el anonimato. En una segunda etapa se seleccionaron nueve propuestas, de las que se escogieron los tres finalistas.
Es evidente que el concurso realizado por el INE queda como muestra de lo que necesariamente se debe hacer en los siguientes concursos públicos. Además, para cumplir con el compromiso de hacer pública la información editaron un libro. Por eso es injusto que se hayan publicado algunos comentarios que señalan su costo “excesivo”, de 272 pesos por cada ejemplar o los 547 mil pesos de los dos mil libros publicados no es ni exagerado ni un dispendio; simplemente corresponde a la obligación de hacer pública la información. Como esa responsabilidad impide que el INE comercialice el libro, vendiéndolo en librerías, sugiero que lo envíen a todos los colegios y asociaciones de arquitectos y urbanistas, y a las escuelas públicas de arquitectura de nuestro país para que lo puedan apreciar y consultar.
