Sinsajos

El título forma parte de toda la obra, por lo que alterarlo conscientemente debería estar prohibido.

Que en México el nombre de las películas no siempre se traduzca literalmente es un enigma para los mortales. Alguna vez escuché la justificación, se explicaba que ayuda al espectador a tener una idea de lo que va a presenciar y por eso existe un comité dedicado a decidir cómo se nombrará en español cada una de las cintas que se exponen en nuestro país. Sin duda eso es un absurdo enorme. Bajo esa tesis, Star Wars bien pudo haberse estrenado como Las peripecias de Arturito

–cosa que afortunadamente no sucedió–; sin embargo, la lista de desatinos de esa índole es larga. El título forma parte de toda la obra, por lo que alterarlo conscientemente debería estar prohibido.

Hace pocos días llegó al DF The hunger games: Mockingjay 2, bien traducida como Los juegos del hambre: sinsajo. El final. Confieso que no soy aficionado al cine joligudense, creo que tiene cosas buenas para niños, adolescentes y jóvenes, pero hasta allí. De todas formas, me llamó la atención el nombre. ¿Qué es un sinsajo?, me pregunté. El cartel promocional presenta una estilizada ave dorada, ¿será acaso un bicho volador? La pista principal me la dio el nombre en inglés, mockingjay semeja mockingbird (sinsonte). Un sinsonte, cenzontle o zenzontle es un pájaro habitante de Norte, Centroamérica y del Caribe. El mote procede del nahua centzontli (cuatrocientos) y tototl (pájaro), su nombre científico es Mimus poliglottos. Ambos identificadores evocan su pericia para el canto, ya que tiene la habilidad de imitar con maestría melodías de infinidad de aves, sonidos de otros animales e incluso de máquinas. Se conocen machos versados que manejan repertorios mayores de 200 canciones sin problemas. El ave políglota de las cuatrocientas voces es en la parte superior de un gris equilibrado, muy elegante, y en la inferior, se pinta de blanco puro. Su pico es negro, sus ojos amarillos. Hablando de malas traducciones, la famosa novela estadunidense To Kill a Mockingbird, escrita por Harper Lee, conocida como Matar un ruiseñor, debió titularse Matar un sinsonte.

Así, sólo falta incorporar la otra parte de la palabra a la traducción. Este caso es difuso puesto que jay abarca muchas especies de la familia de los cuervos: charas, urracas, grajillas, cornejas, grajos, etc. Entonces, ¿cómo se eligió la especie? Una corazonada me indica lo siguiente: al buscar jay en Wikipedia se liga a la página de todos estos plumíferos y allí aparece la foto de un Eurasian jay, quizá por su distribución geográfica amplísima, llamado arrendajo en español. Bajo la misma lógica de la formación del acrónimo anglo, queda el hispano: sinsajo (sins[onte]+[arrend]ajo). Con las otras especies tendríamos sinsara, sinsaca, sinsilla, sinseja.

Según la película, los sinsajos, símbolos de la rebelión, son híbridos surgidos de la unión entre sinsontes hembras silvestres y farfullajos (farfull[ar]+[arrend]ajo) machos creados artificialmente para memorizar las conversaciones de los rebeldes. Como estos espías fueron descubiertos, se les abandonó en libertad, nadie pensó que pudiesen cruzarse con alguna variedad salvaje. Por algo los sinsajos recuerdan las canciones, mas olvidan las palabras.

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