Empezó la sexta extinción (1)

Desde que la vida emergió en la Tierra, los paleontólogos han detectado cinco periodos con altísimas tasas de extinción...

Una raya veloz y furiosa quiebra el cielo despejado de un día cualquiera. Persigue a una bola de fuego irrefrenable. Esclava de la esfera, llora cristales galácticos mientras penetra la atmósfera. Nadie la nota, acaso unos cuantos pares de ojos curiosos e ignorantes la miran por segundos. La vida no entiende el ánimo de los astros y a la muerte le gusta llegar de improviso. Minutos van y los dos cuerpos se aman con la sutileza de las estrellas. Engendrado por esta unión infernal, se levanta por los aires un monstruo negro que comerá los rayos solares durante meses, dejando a los seres vivos de la Tierra sin su suministro principal de energía. Algunos sobrevivirán, pero muchedumbres sucumbirán para siempre. De acuerdo con la hipótesis Álvarez, esto aconteció hace 65 millones de años, cuando un cometa chocó con nuestro planeta. El encuentro levantó tanto polvo que menguó dramáticamente la cantidad de Sol recibida por la superficie terrestre, ocasionando la extinción de 75% de las especies, entre las que destacan los dinosaurios gigantescos.

Las especies son como la gente: nacen, crecen, se reproducen y mueren. Algunas viven durante más tiempo que otras, pero todas acaban postrándose ante la guadaña. Si el número de muertes durante un intervalo es el ordinario, se le cataloga como extinción de fondo. Cuando la cantidad sobrepasa por mucho este nivel, se habla de extinción masiva. Continuando con la analogía humana, una extinción de fondo sucede hoy en Europa, ya que están muriendo constantemente personas con una tasa normal. Al ir hacia el pasado, la tasa de mortalidad se incrementa drásticamente durante la Edad Media, donde se ha calculado que murió aproximadamente un tercio de los europeos, debido a la peste negra. Dicho evento, aunque lejos de llegar a los umbrales de las extinciones masivas, que alcanzan más de 75% de decesos, sirve para esbozar una idea de la inclemencia de este fenómeno natural.

Desde que la vida emergió en la Tierra, hace tres mil 500 millones de años (MA), los paleontólogos han detectado cinco periodos con altísimas tasas de extinción, cinco extinciones masivas. La primera de ellas ocurrió entre el Ordovícico y el Silúrico (hace 444 MA), donde se calcula que fallecieron 85% de las especies. Se piensa que fue originada por el inicio de una edad de hielo. La segunda, sucedida entre el Devónico y el Carbonífero (hace 360 MA), extinguió 82% de las especies. Hay evidencias que la vinculan con otra etapa glacial. La tercera ha sido la más despiadada, aniquiló 96% de las especies conocidas. Sobrevino a finales del Pérmico y principios del Triásico (hace 250 MA), época en la cual todas las tierras emergidas estaban unidas, formando un único supercontinente conocido como Pangea. El vulcanismo extremo se postula como su causa principal. La cuarta apareció en el límite entre el Triásico y el Jurásico (hace 210 MA), mató al 76% del total de especies. Coincide con la fragmentación de Pangea, lo cual pudo haber originado el desastre. La quinta es la de los dinosaurios referida. La sexta ha iniciado, es la única que no responde a motivos naturales, el asesino somos nosotros.

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