Semana crucial para Ernestina
Con la orden de bordar otro traje a la medida para que Ernestina Godoy se reelija como fiscal de la CDMX, los diputados de Morena buscarán hacerle manita de puerco a la oposición a fin de que apoye que la carnala repita en automático, sin mayor trámite. Como en la 4T ...

Adrián Rueda
Capital político
Con la orden de bordar otro traje a la medida para que Ernestina Godoy se reelija como fiscal de la CDMX, los diputados de Morena buscarán hacerle manita de puerco a la oposición a fin de que apoye que la carnala repita en automático, sin mayor trámite.
Como en la 4T tienen claro que no lograrían la mayoría calificada de al menos 44 de los 66 votos que se requieren para cumplir esa orden, la fracción morenista busca hacer una chicanada en el Congreso para ajustar el reglamento interno a su conveniencia.
La Constitución de la Ciudad de México señala que el nombramiento de la Fiscalía General de Justicia requerirá de las dos terceras partes del Congreso, previa entrevista a todos los interesados, hasta llegar a una tercia y de ahí elegir la mejor opción.
La bancada guinda y sus rémoras del PT y Verde Ecologista buscan modificar la ley para que, mediante una simple carta expresando que desea seguir en el cargo, Ernestina sea ratificada.
Esta misma semana llegará al pleno la propuesta del oficialismo y será la primera gran prueba para ver si los diputados de la alianza opositora se mantienen juntos o pesan más los expedientes que algunos tienen en contra.
Porque el miércoles pasado, en un acto de apoyo a los panistas Jorge Romero y Santiago Taboada, el diputado Federico Döring comprometió a las dirigencias nacionales del PRI, del PAN y del PRD —presentes en el evento— a que instruyan a sus bancadas a frenar la reelección.
Habrá que hacer marcaje personal de quienes se enfermen, les den ganas de ir al baño o estén de comisión el día de la votación para aprobar o no el bodrio.
Si la oposición se mantiene unida, como juraron y perjuraron el miércoles Marko Cortés, Alejandro Alito Moreno y Luis Espinosa —personero de Jesús Zambrano—, que ni yendo a bailar a Chalma lograrían que Ernestina se quedara cuatro años más.
El tema es de vital importancia, porque se intenta hacer un nuevo traje a la medida de Godoy y de esa decisión depende no sólo el futuro de la 4T en la ciudad, sino del próximo gobierno capitalino.
Si queda Ernestina, quienes lleguen tendrán un dique para gobernar o enjuiciar a cualquier funcionario de la actual administración. Además, los que tengan carpetas abiertas —así hayan sido falsas— vivirán otros cuatro años con una pistola en la sien.
Ni qué decir de las personas de a pie, pues si a los políticos les inventan acusaciones de secuestro, para que un juez autorizara a los sabuesos de Ernestina intervenir sus teléfonos, cuentas bancarias y geolocalizarlos en tiempo real, qué puede esperar un simple ciudadano.
Los propios partidos de oposición tendrían que registrar puntualmente cómo vota ese día cada diputado y exhibir a quienes falten, se enfermen o vayan al baño a la hora de votar.
La votación tendría que ser nominal para que quede inscrito en las pantallas de Donceles el sentido del voto de cada diputado, y que los ciudadanos sepan quién los traicionó para cuando necesiten de nuevo su apoyo.
Habrá que estar bien pendientes de la sesión, incluso por el canal del Congreso.
CENTAVITOS
Y hablando de Ernestina, está claro que sus ataques contra Taboada van más allá de lo estrictamente electoral, pues el alcalde fue quien tejió para Romero los hilos de la alianza. En el Antiguo Ayuntamiento creen que golpeándolos a ellos se resquebrajarán los acuerdos, pero, en una de ésas, resulta todo lo contrario y salen más fortalecidos. Ésa es la importancia de que la oposición se muestre unida y frene a la carnala.