Según Clara, hace clic con la clase media
En las ya clásicas entrevistas que todo aspirante morenista a jefe de Gobierno tiene que dar al periódico oficial de la 4T, Clara Marina Brugada aseguró que siempre ha hecho clic con la clase media, por lo que puede entrar sin problema a ese sector. Presumió reuniones ...

Adrián Rueda
Capital político
En las ya clásicas entrevistas que todo aspirante morenista a jefe de Gobierno tiene que dar al periódico oficial de la 4T, Clara Marina Brugada aseguró que siempre ha hecho clic con la clase media, por lo que puede entrar sin problema a ese sector.
Presumió reuniones con empresarios, artistas y personalidades públicas, por lo que considera un mito eso de que ella y su partido están alejados de ese sector social.
Si lo dijo como chiste, fue muy bueno; si lo dijo en serio, fue terrible.
Ella, que presume ser muy cercana a Andrés Manuel López Obrador, debería saber que quien ha dicho que las clases medias son aspiracionistas y están coludidas con los conservadores, por lo que nunca apoyarán la transformación, es el propio Presidente.
Desde sus mañaneras, el inquilino de Palacio Nacional ha arremetido especialmente contra los clasemedieros de la capital del país. Incluso, ha identificado a los habitantes de colonias como la Del Valle y otras de la alcaldía Benito Juárez.
Independientemente de que el propio Presidente es quien dividió al país entre ricos y pobres, hay que recordar un poco los orígenes de Brugada, no dónde nació, sino cómo inició su activismo político.
A la alcaldesa con licencia se le recuerda cuando apareció en Iztapalapa invadiendo la Sierra de Santa Catarina, con una agrupación conocida como Grupo Pueblo, que derivó más tarde en la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ).
Esa organización, integrante del Movimiento Urbano Popular, en un tiempo fue considerada por las autoridades como un grupo más inclinado a un modelo de guerrilla urbana. Quienes la conocieron bien la recuerdan como admiradora del grupo Sendero Luminoso.
En su entrevista, publicada el lunes, Brugada afirma que es un mito que a Morena le interese más la gente pobre que las clases medias.
Bueno, pues también habría que recordarle que el lema de su partido es: “Primero los pobres”, que repite como mantra en cada acto. Y que quien ha dicho que prefiere a los pobres porque siempre votan por Morena, y no a clasemedieros aspiracionistas, es su líder.
A pesar de todo esto, Clarita insiste en que hace clic con las clases medias, nomás porque ha visitado algunos organismos empresariales que se reúnen con todos.
A lo mejor cree que Omar Hamid García Harfuch se pondrá a temblar, pues precisamente ése es el target que Claudia Sheinbaum le encargó conquistar, para llegar a los sectores donde la 4T no es bien vista.
Y qué curioso que, mientras García Harfuch empieza a perder el encanto de las clases medias por su discurso muy proMorena —chaleco guinda incluido—, Clara Marina deja el chaleco y se acicala para elogiar a ese sector, aun a costa de ubicar en segundo plano a los pobres.
CENTAVITOS
Donde ya empiezan las fricciones es en el equipo de campaña de Brugada, entre el coordinador Francisco Chíguil y el vocero Arnulfo Cravioto, quienes de plano no se quieren ni tantito. El ahora alcalde con licencia de la GAM no confía en Arnulfo, quien sueña con apoderarse de su territorio; en vía de mientras, el alcalde envió a parte de su equipo a operar en varias alcaldías. Quienes conocen los perfiles de las propuestas de Chíguil dicen que enlistó a puro bulto, nada más para ocupar los espacios y que no le vayan a imponer a nadie. Esa dupla no va a acabar nada bien porque, además de los celos y envidias naturales de las campañas, está de por medio la posesión de la segunda alcaldía más importante de la capital.