Se acercan a Marcelo
Seguramente le provocan insomnio ante la incertidumbre de por dónde lo quieren agarrar.

Adrián Rueda
Capital político
El círculo sobre Marcelo Ebrard cada vez se cierra más por el tema del lavado de dinero.
Aunque el mismísmo Miguel Ángel Mancera aseguró ayer que su gobierno no está participando con la SEIDO en las investigaciones para detener a los responsables del fraude de la Línea 12 del Metro, lo cierto es que lo están apretando.
Al igual con el tema de presunto lavado de dinero de su hermano Camilo, y en el que se han mencionado los nombres de sus exesposas, las autoridades dicen no tener nada contra el exjefe de Gobierno del DF, sólo contra sus cercanos.
La PGR informó del arresto de tres personas que trabajaron en la construcción de la llamada Línea Dorada del Metro, que lleva más de un año detenida por ser un peligro para los usuarios… Ebrard no estaba incluido.
Ayer mismo, la Procuraduría General de Justicia del DF solicitó la participación de la Interpol para la búsqueda y captura de varios exfuncionarios, entre ellos, del exdirector del Proyecto Metro, Enrique Horcasitas Manjarrez… Marcelo no está incluido.
Todos ellos son investigados por fraude y lavado de dinero, y se tiene la seguridad de que están fuera del país, igual que el exjefe de Gobierno, aunque a él sólo le han fincado acusaciones mediáticas.
“Contra Marcelo Ebrard no hay nada”, aseguró ayer Mancera, aunque aclaró que sólo se refiere a los asuntos del fueron común.
O sea que, si la PGR lo requiere por su cuenta, es harina de otro costal.
En cambio, contra Horcasitas Manjarrez —al que Ebrard hábilmente designó director del Proyecto Metro para él evadir cualquier responsabilidad en caso de problemas, como los que hoy se presentan— hay una orden de aprehensión.
Los elementos para inculparlo son tantos que incluso el mismo exfuncionario se presentó el año pasado a comparecer por primera vez ante la comisión especial de diputados de la ALDF, a la que llegó temblando y con cuatro abogados.
Al final se estaba arrepintiendo de ir al salón Colosio ante los diputados, pues temía que lo fueran a apresar. Se metió al baño y tuvo que llegar Manuel Granados, líder de la Asamblea Legislativa, a darle su palabra de que nada le pasaría, para que saliera.
Lo que debe saber Horcasitas y lo que estaría dispuesto a soltar en caso de ser detenido, ya sea en Canadá, Estados Unidos o Alemania, que es donde se presume que está escondido, es lo que preocupa a Marcelo.
Y es que el exjefe de Gobierno sigue viendo cómo gente muy cercana a él va cayendo mientras todo cuadra; no tiene la menor duda de que las autoridades están afinando el expediente final en su contra y, hasta entonces, pedirán su aprehensión.
En tanto, lo hacen sufrir; juegan con él como el gato con el ratón y seguramente le provocan insomnio ante la incertidumbre de por dónde lo quieren agarrar.
Son tantos frentes abiertos… ¡y sin fuero!
CENTAVITOS... La que ya le dio vuelta a la página electoral es Dione Anguiano, quien ya nombró un equipo técnico, que no político, para que hoy inicie el proceso de entrega recepción en Iztapalapa con el equipo del exdelegado Jesús Valencia. Mientras Morena y Clara Brugada siguen refunfuñando, Dione define el eje de lo que será su gobierno, al que buscará darle un sello social y ciudadano, pero con puros colaboradores de su confianza; sin arribistas.