Los derechos políticos de las mujeres
Parece increíble que en 2013 apenas se cumplirán 60 años desde la primera vez que nuestra Constitución reconoció el pleno derecho de las mujeres al voto. Antes de esta fecha los derechos políticos de las mujeres eran prácticamente inexistentes. Después de ese año ...
Parece increíble que en 2013 apenas se cumplirán 60 años desde la primera vez que nuestra Constitución reconoció el pleno derecho de las mujeres al voto. Antes de esta fecha los derechos políticos de las mujeres eran prácticamente inexistentes.
Después de ese año las mujeres mexicanas continuamos en la búsqueda de la consolidación de nuestros derechos políticos, pues luego de alcanzar el derecho al voto continuamos en la lucha por el derecho a ser votadas.
En este camino hemos alcanzado logros significativos, particularmente en las últimas dos décadas: en 1993, la reforma al Código Electoral buscó promover mayor participación de mujeres en cargos electorales; en 2002 se establecieron las cuotas de género; en 2008, con la reforma electoral, se elevó el porcentaje de la cuota de género a 40 porciento y en 2011 el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emitió una sentencia histórica en el reconocimiento de los derechos político-electorales de las mujeres mexicanas, estableciendo en primer término la obligatoriedad en todos los casos de la cuota de género, y en segundo término que las fórmulas que integren la cuota deben registrarse con propietarios y suplentes del mismo género.
Estos logros obtenidos particularmente en las candidaturas a cargos legislativos federales han sido notables, pero definitivamente insuficientes. En los procesos locales el avance de las mujeres en espacios electorales sigue siendo muy lento, particularmente en lo que respecta a la conquista de espacios en gubernaturas y alcaldías.
En el futuro inmediato las mujeres mexicanas tenemos algunos retos pendientes en el camino hacia un pleno reconocimiento de nuestros derechos políticos.
Será necesario que los partidos políticos acepten consolidar en su interior el sistema de cuotas y la cultura de la equidad. Y es que el crecimiento de candidaturas de mujeres al interior de los partidos políticos sigue encontrando una serie de obstáculos, algunos de ellos culturales y otros institucionales. Y para muestra de ello, basta observar que no obstante la reciente sentencia del Tribunal Electoral, en el Pacto por México los partidos simplemente ignoraron el fortalecimiento de los derechos políticos de las mujeres dentro del apartado “Partidos Políticos y Elecciones”.
Otro reto fundamental será permear hacia las entidades federativas las reformas necesarias para homologar la legislación local a la federal en lo relativo al sistema de cuotas.
Finalmente será necesario impulsar la reforma que desde hace algunos años un grupo de mujeres mexicanas ha puesto sobre la mesa: el establecimiento del principio de paridad en nuestra Constitución.
Y es que no habrá un pleno reconocimiento en los derechos políticos de las mujeres ni, por lo tanto, una plena democracia, si no propiciamos la inclusión equitativa de las mismas en espacios de poder.
Nuestra participación en la definición de las políticas que delinean el rumbo de nuestro país es indispensable. De otra manera se seguirá construyendo el rumbo de México con una sola visión, excluyendo la perspectiva de quienes conformamos 52 por ciento de la población.
*Senadora por el Partido Acción Nacional
pilar.ortega@pan.senado.gob.mx
Twitter: @pilarortega
