Hoy, elecciones en EU, ganará Obama
Curiosamente la ventaja del presidente Barack se da en dos estados que son clave en estos comicios: Ohio y Florida.
Las encuestas indican una ligera ventaja de Obama en electores, aun cuando es probable que Romney obtenga más votos populares. Curiosa democracia en que el que obtiene más votos puede perder. Curiosamente la ventaja se da en dos estados pequeños que son clave en esta elección: Ohio y Florida. Desde las convenciones que decidieron quiénes serían los candidatos, Obama y Romney sólo han hecho campaña en diez de los 50 estados. Hay pueblitos de Ohio que recibieron más atención de los candidatos que toda la costa oeste (Washington, Oregon y California). El casi incomprensible sistema electoral estadunidense tiene poco que ver con la retórica pro democracia de Estados Unidos en el mundo. Es un sistema arcaico, complejo, desequilibrado y alejado de la equidad.
Además, elecciones en martes es extraño, cuando la mayoría de los países en el mundo decidieron celebrarlas en domingo. Elecciones en las que a pesar de ganar la mayoría de los votos del pueblo (votos populares) se puede perder la elección (Al Gore 2004). Estados tan grandes como California y Texas no tienen relevancia. Ya está determinado que en uno ganarán los republicanos (Texas) y en otro los demócratas (California). Pudo no haberse hecho campaña en esos estados sin que hubiera cambiado el resultado previsto antes de que se iniciaran las campañas.
Hace algunos años estuve presente en una interesante discusión entre José Francisco Ruiz Massieu, el malogrado político mexicano, con Sidney Weintraub, el profesor emérito de la Lyndon B. Johnson School of Public Affairs de la Universidad de Texas y académico emérito del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS). Los tres cenamos en el restaurante San Angel Inn. Ruiz Massieu estaba a punto de asumir el gobierno del estado de Guerrero, Sidney preparaba alguno de sus varios libros sobre México, su economía, su política y la relación México-Estados Unidos.
Sidney, mexicanólogo, aunque conocía bien el sistema mexicano, quería que Ruiz Massieu le explicara por qué consideraba democrático el sistema autoritario imperante en 1987. Las dificultades de Ruiz Massieu para convencer al profesor Weintraub de que la democracia electoral no es la única que existe, pues la democratización es un proceso inacabado, inconcluso que comprende todos los aspectos de la vida social, fueron insalvables. La democracia, decía Ruiz Massieu, es frágil y el proceso democrático transita de una aspiración de unos cuantos a un proyecto colectivo. Todo eso le parecía muy bien a Sidney, pero sostenía que no hay democracia posible si no se cuentan los votos. No se había dado entonces el caso Gore vs. Bush, en 2000, en que un voto (de un juez de la Suprema Corte) confirió la Presidencia a quien no tuvo la mayoría de los votos electorales. De manera que la democracia electoral de EU ni tan democracia.
El sistema electoral de Estados Unidos es complejo. Los electores no deciden, como sucede en México, quién será el Presidente, sino que lo hacen indirectamente a través de los electores nombrados por los 50 estados que conforman la Unión y el Distrito de Columbia (DC). El número de electores es igual al número de senadores y miembros de la Cámara de Representantes.
De esta manera los estados tienen tantos electores en relación con el tamaño de su población. Los estados más grandes (Texas y California) son los que tienen mayor número de electores, porque tienen un número mayor de representantes ante la Cámara. Todos los estados, grandes y chicos, tienen dos senadores, pero un número diferente de representantes. Los electores no pueden ser miembros del Congreso o tener puestos de elección a nivel federal. Los electores forman lo que se conoce como Colegio Electoral.
El candidato que gane hoy, Obama o Romney, con sus respectivas fórmulas a la vicepresidencia, Biden o Ryan, será el que obtenga más de la mitad de los electores disponibles para ganar la Presidencia. En estas elecciones el número es de 270. Para hacer más complicadas las cosas, cada estado tiene reglas específicas que no son necesariamente uniformes en cuanto a los métodos para votar. Hay voto anticipado, en algunos estados se exige credencial para votar con fotografía, en otros no es necesario, en algunos se vota por correo, por fax, por e-mail y hasta por teléfono, en otros estas opciones no son válidas.
La razón de que sea un martes como hoy tiene que ver con los antecedentes de una sociedad agrícola como la que caracterizaba a Estados Unidos a mitad del siglo XIX. El domingo es un día de reserva religiosa y de descanso semanal, por lo que el martes daría tiempo a los agricultores a viajar al lugar de los comicios. Se escogió noviembre porque la cosecha había terminado y habría tiempo para votar. La tradición determinó que el día de la elección fuera el primer martes del mes, después del primer lunes.
Los electores se reúnen una vez concluida la elección para ratificar la decisión de los ciudadanos. Los votos obtenidos son enviados por cada gobernador al Senado, donde para hacer las cosas todavía más complicadas corresponde al presidente del Senado, que es el vicepresidente en funciones, en este caso Joe Biden, también candidato de la fórmula. El vicepresidente recibe los resultados y hace una declaración. En estas elecciones si gana la fórmula de Obama-Biden el vicepresidente tendría que declarar algo así, no tan necesariamente democrático, como “Ganamos”. Algo parecido a un pitcher con facultades para determinar si las bolas que lanza son strikes.
Según la Constitución de Estados Unidos, el 20 de enero en las escalinatas del Capitolio en Washington, DC, generalmente entre abrigos y bufandas por el inclemente frío, el ganador (¿Obama o Romney?) tomará posesión del cargo por cuatro años. Hay quienes piden que cambie el sistema electoral. Por lo pronto, hoy habrá un ganador y otro perdedor. Me parece que Obama será otra vez el vencedor, aun cuando Romney pueda teóricamente tener más votos.
