EU: si las elecciones fueran hoy

Obama se reúne con amigos para juntar fondos y Romney invita desconocidos.

Obama cumplió 51 años y con este motivo su cuarto de guerra envió millones de emails solicitando una felicitación al Presidente. Una página electrónica invita a efectuar una donación, con ese motivo. Los cumpleaños son especiales en EU. En 1962, Marilyn Monroe cantó para el presidente Kennedy en el Madison Square Garden de Nueva York ante 15 mil espectadores. En 1996, Clinton, con motivo de su cumpleaños 50, participó en una reunión de acopio de fondos en el Radio City Music Hall (el de las rokettes) y juntó diez millones de dólares.

Hace unas semanas, Obama se reunió con amigos en la casa del actor George Clooney (The American, The Good German) y juntó 15 millones de dólares. Los boletos costaban 40 mil dólares. No obstante, todo indica que el mayor caudal proviene de los pequeños donadores a los que se les pide de tres dólares en adelante. El gancho es que pueden hacerse acreedores a cenar con los Obama en una mesa reducida e íntima por tan sólo tres dólares, ni siquiera lo que cuesta un Taco Bell.

Esta táctica no la siguieron los candidatos en México, pero en Estados Unidos el mismo Romney, que no necesita más dinero del que ya tiene, invita a eventuales donantes a que lo conozcan en persona junto con el candidato a la vicepresidencia. La invitación es algo extraña, pues no se ha decidido quién acompañará a Romney como pareja en la fórmula.

Todo indica que el vicepresidente debería ser alguien conectado con el mundo “hispano”. Se habló de Marco Rubio, hijo de cubanos, senador por la Florida. Susana Martínez, la gobernadora de Nuevo México, cubre los requisitos. Es descendiente del revolucionario mexicano Toribio Ortega, poco conocido, pero notable luchador al lado de Madero y Villa. Es hija de un boxeador y lo más importante es que se ha manifestado pro-vida en cuanto al aborto, lo que Romney fijó como requisito indispensable.

Romney no parece muy entusiasmado con acercarse a la comunidad “latina”. Técnicamente podría acceder a la nacionalidad mexicana, pues su padre nació en México. Este incidente lo ha minimizado. No le gusta la referencia histórica. Hace unos días se refirió a México con relación a EU para compararlo con Palestina con relación a Israel. Dijo que es la cultura la que hace diferente a Israel (rico) de Palestina (pobre) como sucede con Estados Unidos y México. Mencionó también que lo mismo pasa con Ecuador (pobre) y Chile (rico). Evidentemente no conoce América Latina. Ni siquiera vio el mapa para darse cuenta que Ecuador y Chile no hacen frontera, los divide Perú.

Obama necesita una conexión hispana. Su estrategia para ligarse a los latinos ha sido, por un lado, cancelar las deportaciones masivas de jóvenes ilegales en Estados Unidos. Por otra parte, escoger como orador principal (key note) en la convención demócrata, donde lo designarán candidato a la Presidencia, a Julián Castro, el alcalde de San Antonio. Castro, el alcalde más joven (36) entre las 50 ciudades más importantes de EU, ganó en 2009 y fue reelecto en 2011 con 82% de los votos a su favor.

El alcalde tiene un hermano gemelo idéntico, Joaquín, que también le gusta la política. Es diputado local en Texas y ganó la primaria para contender por un escaño en la Cámara de Representantes. Hace varios años en plena campaña política, Julián estaba muy atareado, pero no quería desairar una invitación. Se le hizo fácil pedirle a su hermano que se hiciera pasar por él. Al fin nadie notaría la diferencia. No obstante, los cacharon. Alguien llevó el registro de las dos actividades simultáneas y acusó al candidato de fraude al engañar a los electores. Julián tuvo que reconocer su falta ética, pidió perdón y perdió aquella elección. Como en Estados Unidos pedir perdón es como pagar la pena, las siguientes elecciones las ganó sin problema. Ahora es figura nacional. El discurso que pronunciará en la convención es emblemático. Fue el mismo que le correspondió a Obama para nominar a Bill Clinton.

Con estas dos decisiones Obama espera ganar la simpatía perdida de los hispanos. Se estima que al menos 800 mil jóvenes ilegales tendrán la oportunidad de diferir sus deportaciones por al menos dos años. Mientras tanto, se confía en que la llamada Dream Act sea aprobada por el Congreso. El efecto inmediato de la medida es que los familiares y amigos de los beneficiarios voten por Obama con la ilusión de que se apruebe la ley y no tengan que regresar a sus países de origen. El efecto a largo plazo es que, una vez nacionalizados, se sumen al Partido Demócrata. Por lo pronto, Obama pasó su cumpleaños en la Casa Blanca. Como ha dicho reiteradamente, es tal vez el último que pase en esa morada, al menos que los electores decidan lo contrario. Si las elecciones fueran hoy, no sabríamos quién sería el ganador.

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