Derechos políticos de las mujeres: Hace falta algo más que la ley

Desde hace más de una década nuestros derechos políticos a votar y a ser votados gozan de más garantías. Sin embargo, hay grupos cuya representación en el poder público es menor a la que en justicia les corresponde. Es el caso de las mujeres, la mitad de la ...

Desde hace más de una década nuestros derechos políticos a votar y a ser votados gozan de más garantías. Sin embargo, hay grupos cuya representación en el poder público es menor a la que en justicia les corresponde. Es el caso de las mujeres, la mitad de la población pero con mucho menos de la mitad del poder en las ramas legislativa, ejecutiva y judicial. Esta asimetría de poder es causada en buena medida por las llamadas desventajas de origen de las mujeres en una sociedad donde la cultura patriarcal, desde el nacimiento, asigna roles a cada sexo. Lo público se asigna a los hombres y cuando las mujeres desean competir por cargos de elección popular se evidencian las desventajas, en lo subjetivo y en los obstáculos de una cultura política dominada por redes masculinas, aunque las mujeres participan mucho, casi siempre en posiciones menores, y son mayoría en las bases y en el activismo.

Para compensar desventajas, en México, como en casi todos los países, se aplican acciones afirmativas como las cuotas de género en las listas partidarias (60% máximo de un solo sexo). Gracias a ellas el porcentaje de mujeres diputadas aumentó hasta llegar a una especie de tope difícil de pasar, alrededor de 25%, como lo señala el Reporte 2012 del Observatorio Legislativo sobre el Avance de la Participación Política de las Mujeres en México. Ahí se documenta la simulación de los partidos: cumplen con la cuota pero ubican a la mayoría de candidatas en lugares con pocas probabilidades de ganar. Además, antes de la decisión, el TEPJF de noviembre de 2011 se evadía la ley haciendo excepciones a las cuotas en diputaciones y senadurías de mayoría relativa.

Hace falta más que la ley para alcanzar igualdad en el ejercicio del poder. Iniciativa SUMA democracia es igualdad, surge de una convocatoria de ONU Mujeres en el marco de los Objetivos del Milenio, uno de los cuales es alcanzar al menos 30% de mujeres en los parlamentos nacionales. Ello implica en principio aumentar el número de candidatas. En 12 entidades SUMA ofrece capacitación y asesoría personalizada a mujeres apartidistas y de todos los partidos sin distinción para aumentar sus oportunidades de ser postuladas. También gestiona el cumplimiento de las normas internas partidarias a favor de la igualdad de género.

El reparto igualitario del poder entre los sexos es un asunto de justicia que beneficia a toda la sociedad. Hace al sistema democrático más competitivo, con más opciones en la boleta electoral y con más miradas de mujer donde se toman decisiones y se renuevan las políticas públicas a favor de las familias y de las comunidades. Ya hay resultados. En Michoacán el número de presidentas municipales elegidas fue más del doble que en los comicios anteriores y se espera que, como resultado de las pasadas elecciones federales, avance la igualdad real entre mujeres y hombres.

*Asesor de Iniciativa SUMA. Consultor en

políticas públicas

y comunicación política.

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