Cuotas de género: equidad y capacidad
Las mujeres, sin duda, hemos conquistado muchos espacios en la sociedad. Con capacidad, hemos demostrado que podemos ocupar puestos y tener responsabilidades mucho más allá del hogar. Garantizar la igualdad de hombres y mujeres en el ámbito público tiene como objetivo ...
Las mujeres, sin duda, hemos conquistado muchos espacios en la sociedad. Con capacidad, hemos demostrado que podemos ocupar puestos y tener responsabilidades mucho más allá del hogar.
Garantizar la igualdad de hombres y mujeres en el ámbito público tiene como objetivo construir una estructura que haga posible la participación efectiva de las mujeres. Participación que en muchas ocasiones ha sido limitada por los hombres, quienes ocupan las estructuras de poder en el quehacer político de nuestro país.
Debido al bajo índice de mujeres que acceden a cargos públicos, las más recientes modificaciones al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), en 2008, buscan a través de las cuotas electorales de género acciones que garanticen una participación más equitativa de las mujeres en la vida pública, un principio de igualdad contenido en la ley, que intenta impedir la discriminación por razón de género.
Lo que resulta aberrante es cómo estas modificaciones al Cofipe, aprobadas y votadas por nuestros congresistas, quienes pertenecen a diversos partidos políticos, intenten ser ignoradas y violadas.
En 2008 nuestros congresistas aprobaron el artículo 219 del Cofipe, que reza así:
1. De la totalidad de solicitudes de registro, tanto de las candidaturas a diputados como de senadores que presenten los partidos políticos o las coaliciones ante el Instituto Federal Electoral, deberán integrarse con al menos 40% de candidatos propietarios de un mismo género, procurando llegar a la paridad.
En fechas recientes, el Instituto Federal Electoral (IFE), tuvo que obligar a los partidos a cumplir con la cuota de género estipulada en la ley, ya que los organismos políticos desconocieron una ley que ellos mismos aprobaron. Finalmente los partidos cumplieron en el último minuto, pero bajo presión, lo que sabe mal.
No creo, de verdad, que los partidos políticos no encuentren en sus filas 40% de mujeres capaces, talentosas, con ganas y hambre de ocupar puestos en el ámbito público de nuestro país. Estas acciones de los partidos que violan la ley hacen pensar que más bien existe una falta de voluntad para abrir camino a las mujeres y un desdén hacia el género.
Estoy en contra de las medidas paternalistas que consideran que las mujeres somos indefensas y que necesitamos la ayuda de la ley para poder competir con los hombres. Sin embargo, las modificaciones al Cofipe buscan impulsar y propiciar lo que no se ha dado por sí solo debido a intereses de poder.
Ojalá existiera una competencia real en la que las capacidades y el mérito fueran los parámetros para elegir a quienes pueden ocupar un puesto en el Congreso mexicano; ojalá no hubiera cuotas de género y la competencia se diera en un ámbito de igual, yo apostaría por eso. En un mundo equitativo ni hombres ni mujeres deberían cubrir cuotas, sin embargo, aún falta mucho por hacer, mientras tanto, la presión de la ley tendrá que abrir esos espacios que no se han dado por sí solos.
Periodista
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