La ruta hacia la igualdad
Se insta a los Estados a incorporar indicadores que midan el impacto diferenciado de la crisis económica en mujeres y hombres.
1. Los Estados deben desarrollar estrategias coordinadas de forma intersectorial en las áreas de acceso a los recursos, al trabajo digno y a la educación, orientadas a garantizar el empoderamiento económico y social de las mujeres, mediante el ejercicio efectivo de sus derechos.
2. La CIDH recomienda a los Estados adoptar programas estatales encaminados a recopilar estadísticas desagregadas por género, raza y etnia, y sistemas de indicadores con este enfoque interseccional, que permitan medir la progresividad en el cumplimiento de las obligaciones de los estados.
3. La CIDH insta a los Estados a incorporar indicadores que midan el impacto diferenciado de la crisis económica en mujeres y hombres en relación al acceso y control de recursos y su incursión en el ámbito laboral y educativo, con el objeto de adoptar medidas urgentes tendientes a reducir sus efectos negativos sobre las mujeres, especialmente aquellas que se encuentran en situación de mayor riesgo a violaciones de sus derechos humanos.
4. Adoptar legislación y políticas públicas laborales, educativas y económicas que tomen en cuenta la intersección de los derechos económicos, sociales y culturales con los derechos civiles y políticos de las mujeres. Se deben tener en cuenta las especificidades de la población a beneficiarse, tomando en cuenta las características particulares de las niñas, las mujeres indígenas, las mujeres afrodescendientes, las migrantes y las personas con discapacidad, entre otros grupos en particular riesgo a violaciones de sus derechos humanos.
5. Avanzar en la ratificación de los Convenios de la OIT 100, 111, 183, 103, tres y 156.
6. Adoptar medidas para promover que las mujeres incursionen y permanezcan en el ámbito laboral y educativo, acompañadas de mecanismos de implementación y monitoreo efectivos.
7. Implementar campañas de sensibilización para: a) promover la modificación de patrones socioculturales discriminatorios contra las mujeres; b) para fomentar que las mujeres puedan incursionar en profesiones no tradicionales, y c) para que las mujeres conozcan sus derechos y opciones en el ámbito laboral.
8. Impulsar esfuerzos para recopilar información sobre el trabajo no remunerado y el trabajo informal, y las necesidades específicas de estos grupos de mujeres.
9. Aumentar el presupuesto público en educación y asegurar que las políticas y programas que se implementen aborden la situación particular de diversos grupos de niñas y mujeres, como las indígenas, afrodescendientes y las que habitan en zonas rurales.
10. Promover la contratación de docentes mujeres en todos los niveles de la educación.
*Para ver el informe completo: Internet: www.cidh.org
