Sin paramilitares
Alejandra Sota me lo decía: México está hoy bajo un clima de violencia entre grupos criminales que buscan el control territorialde las plazas, en este caso la de Veracruz,y bajo formas similares a como se han peleado las de otros estados del país.

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Días después de haber sido arrojados más de 30 cuerpos sobre una de las avenidas más importantes de Boca del Río, Veracruz (terrible hecho que fue adjudicado en aquel momento a un grupo enemigo de Los Zetas, pues sobre los cuerpos se encontró una manta que pedía a la población que no se dejara extorsionar por ese otro grupo criminal), apareció un video donde algunos encapuchados, que se hicieron llamar “El brazo armado del pueblo”, aseguraban tener por misión la eliminación del cártel de aquéllos, de Los Zetas en ese estado: “Que la sociedad en general esté segura y confíe que nosotros los matazetas no extorsionamos, no secuestramos y nunca afectaremos el patrimonio personal ni de la nación; que respetamos a los poderes ejecutivos, federales, estatales y municipales en su lucha contra la delincuencia organizada...”, o al menos esa fue parte del discurso que dan frente a las cámaras los cinco hombres que aparecen a cuadro.
El video aparecido el domingo pasado levantó una alerta sobre la posibilidad de que en México existieran grupos paramilitares. Más alerta aún, porque el clima de violencia del país no está para arropar a este tipo de organizaciones con dudosos fines. No estamos para sospechosismos y dudas. No para pensar que la ciudadanía, no vinculada al crimen, ahora se una a ellos para ir en busca de justicia, una que evidentemente le está costando mucho trabajo dar al Estado. Justicia, tranquilidad, de adelgazar las fuerzas del crimen.
Y lo que parecería ser un “servicio” para el pueblo, como lo aseguraron los hombres del video, en realidad se trataría de un servicio para otras organizaciones con un único fin: extender su espectro de acción y aniquilar a los rivales, a la competencia. Una rivalidad delincuencial, según lo dijo Alejandra Sota, la vocera de la Presidencia de la República en materia de seguridad. Y sí, usando el discurso paramilitar como excusa.
Ayer por la noche, en la Última Emisión de Imagen Informativa, la misma Alejandra Sota me lo decía: México está hoy bajo un clima de violencia entre grupos criminales que buscan el control territorial de las plazas, en este caso la de Veracruz, y bajo formas similares a como se han peleado las de otros estados del país. Mera estrategia propagandística.
Los Matazetas, como se le conoce a estos fulanos que subieron el video a la red social YouTube, no son para el gobierno federal otra cosa sino un grupo criminal que no está, como lo dijo, al servicio del pueblo. Sería, pues, sólo una mera vía para desestabilizar el clima nacional, por lo impensable que resulta que la ciudadanía tome las armas. O tal vez una muestra más de lo endeble que en materia de seguridad se encuentra el país. Un huequito por donde los grupos criminales y enemigos entre sí intentan sacar provecho de las condiciones, para aumentar su espectro. Pensando así en aquella analogía de la piedra y los dos pájaros: porque el disfraz paramilitar les permitiría eliminar a su banda rival y, al mismo tiempo, continuar su guerra contra el Estado para asegurar su permanencia, infundiendo miedo en la población. Y nadie, ni el Estado ni la población, puede dejarse engañar de esa forma. No son paramilitares, son rivales.