Participación política de la mujer, necesario impulso
Lamentable, que la capacidad política de la mujer no sea reconocida si han mostrado ser lideresas imprescin-dibles en movimientos sociales.
En cuanto al tema de la equidad de género, hay un largo camino por recorrer en México; la lucha de las mujeres se ha extendido en diversos ámbitos, uno de ellos el de la política. Es cierto que la actividad política supera los límites de lo electoral, mas en este plano se han logrado avances significativos, que no suficientes.
Actualmente, el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) mandata, en sus artículos 218, 219 y 220, que se promueva y garantice la paridad de género en las listas de registro de candidatos para integrar el Congreso, las candidaturas de mayoría relativa que no sean producto de un proceso democrático, deben integrarse con al menos 40% de candidatos propietarios de un mismo género, procurando llegar a la paridad; asimismo, las listas de representación proporcional integradas por segmentos de cinco candidaturas deben contemplar al menos dos de género distinto y colocarse de manera alternada.
Fue este el mandato por la equidad que despreciaron el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido del Trabajo (PT) al colocar como candidatas propietarias a mujeres y después sustituirlas por suplentes varones, en la Cámara de Diputados, durante la LXI Legislatura; el PRI tuvo seis Juanitas, el PVEM cuatro, el PRD y el PT, una cada partido.
Resulta lamentable que la capacidad política de las mujeres no sea reconocida cuando han demostrado ser lideresas imprescindibles en muchos movimientos sociales, ahí tenemos la batalla por el derecho a la información y la democratización de los medios con su pionera la doctora Beatriz Solís Leree y otras destacadas mujeres, como Alma Rosa Alba de la Selva, Fátima Fernández Christlieb, Patricia Ortega, Cristina Romo Gil, Aimée Vega Montiel y Aleida Calleja (actual presidenta de la AMEDI, Asociación Mexicana del Derecho a la Información), entre otras.
Por mi parte, he de decir que no sólo me siento complacido sino orgulloso por el hecho de que, entre los tres partidos grandes, sea Acción Nacional (PAN) el instituto político que en este momento ostenta el mayor porcentaje de mujeres en la Cámara de Diputados. A nuestro grupo parlamentario lo nutre 35.5% de aguerridas mujeres, cifra que rebasa a la bancada del PRI con 14 puntos porcentuales y a la del PRD con seis.
Al día de hoy, esperamos que Luisa María Calderón Hinojosa concrete el anhelo que encabezó en 1962 Rosario Alcalá en Aguascalientes. Cocoa tiene un currículum propio y, aunque ahora muchos quieran descalificarla como apéndice de su hermano, pocos saben que cuando Felipe Calderón apenas entraba a la Escuela Libre de Derecho, ella ya era diputada local. Luisa María, de pensamiento liberal y gran compromiso social, podría alzarse este año como la primera mujer panista gobernadora en México, al frente del Ejecutivo en Michoacán. Los avances son significativos, pero aún no suficientes.
*Diputado del PAN
