Escapando de la esclavitud capitalista
Emplearse en un corporativo ofrece muchas ventajas, como las prestaciones pero, también, algunas desventajas
Un tema de preocupación para cualquier recién egresada/o de licenciatura es decidir su área de desempeño profesional. La mayoría busca empleo en empresas que ofrecen posibilidades de crecimiento, grandes sueldos y tranquilidad. Sin embargo, hoy el ser egresada/o de una universidad no es garantía de éxito profesional.
Emplearse en un corporativo ofrece muchas ventajas, como las prestaciones pero, también, algunas desventajas. A veces, se puede estancar dentro de la organización; los recortes de personal son frecuentes, sobre todo en tiempos de crisis y, al final del día, los empleados son un factor más de la producción capitalista.
Las/os recién egresados tienen otras posibilidades de emplearse y generar ingresos. Aprovechar los primeros años es clave para un futuro promisorio, especialmente en parejas recién casadas o que acaban de iniciar la formación de una familia. Pueden sacar provecho y no deben deslumbrarse ante los ingresos percibidos y gastarlos, pues así se comprometen por tiempo indefinido con un puesto de trabajo en el que no existe 100% de seguridad de permanecer a largo plazo. La principal recomendación es la de ahorrar.
Asimismo, al terminar la carrera se cree saberlo todo, pero lo cierto es lo contrario, el aprendizaje verdadero comienza al trabajar. En realidad, a las/os recién egresadas/os se les paga por aprender. De tal manera, un/a joven que cuenta con ahorros suficientes y aprende lo necesario en una empresa, obtiene una enorme posibilidad de autonomía.
Una gran opción para canalizar esta autonomía es la de convertirse en emprendedor/a. Emprender un nuevo negocio proporciona beneficios profesionales como ser dueño de su tiempo, crecimiento económico dependiente prácticamente al 100% del/a profesionista, etcétera. Muchas mujeres aseguran que emprender su propio negocio además beneficia su calidad de vida. Entre las recomendaciones básicas para ser emprendedor destacan:
1) Buscar áreas de oportunidad en las cuales tengamos experiencia.
2) Tener paciencia, un negocio nuevo toma tiempo. Alcanzar el punto de equilibrio no es algo que se dé en automático, por eso haber ahorrado en empleos previos facilita las cosas.
3) Es indispensable dominar primero una línea de negocio antes de generar otras.
4) Hacerse de proveedores correctos facilitará ofrecer un servicio de calidad y a buen precio.
5) Estar alerta al entorno para conocer a la competencia, estar al tanto de los cambios económicos que pueden afectarnos e identificar los avances tecnológicos que abran la posibilidad de ampliar la oferta.
El aprendizaje obtenido al emprender es mucho mayor, pues las áreas de acción son mayores y el desgaste de buscar un empleo bien remunerado queda atrás. Y como bien general, la economía del país se beneficia. Este es uno de los diversos temas que estaremos atendiendo en la semana Mujer Emprende, que se llevará a cabo del 10 al 14 de octubre en la Ciudad de México. Mayores informes en www.mujeremprende.net
* Director del Centro
de Emprendimiento del CEPii
