El ejercicio pleno de los derechos políticos y económicos de las mujeres
Cuando una mujer entra a la política, la mujer cambia, pero cuando muchas entran en política, cambia la política.
ONU Mujeres, en su primer informe mundial, El Progreso de las Mujeres en el Mundo, en busca de la justicia, demuestra que persisten numerosas formas de injusticia en contra de las mujeres y las niñas e insta a los gobiernos a adoptar medidas urgentes para erradicar las injusticias, la violencia y la discriminación que mantienen a las mujeres con menos poder que los hombres en todos los países.
La igualdad de género depende de la oportunidad de las mujeres de tomar decisiones en la familia, en el gobierno, en las empresas o en los partidos políticos. México está comprometido con la CEDAW para que las mujeres estén representadas en la vida política y pública de manera paritaria; para asegurar que las mujeres conozcan y ejerzan el derecho al voto y se eliminen los obstáculos para la participación, como la violencia contra las mujeres, el analfabetismo o la falta de autonomía económica y la pobreza. Tenemos claras evidencias que muestran que las mujeres hacen una importante contribución a las economías y el desarrollo con el trabajo remunerado y no remunerado, y nos preocupa la sobrecarga de trabajo y de responsabilidades familiares que asumen y limitan su participación, tanto en el mercado laboral, como en la política.
Sólo 28 países han alcanzado el piso básico de 30% de participación parlamentaria, según el último informe de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de 2010 y, de ellos, sólo cinco son de América Latina (Argentina, Bolivia, Cuba, Costa Rica y Ecuador). México, que cuenta con 27% de parlamentarias, se encuentra en un momento crítico para conseguir, en las próximas elecciones, este umbral mínimo hacia la paridad.
La presencia de las mujeres en funciones de liderazgo aumenta la probabilidad de que sus prioridades estén presentes en la toma de decisiones; inspira a otras mujeres, a jóvenes y a las niñas, a aspirar a esas funciones y motiva a que hombres y mujeres avancemos en la urgente agenda de la igualdad de género como central a la democracia.
ONU Mujeres, junto a una red de organizaciones sociales, el Inmujeres, el TEPJF, los partidos políticos, los medios de comunicación y los gobiernos de diez estados estamos impulsando la Iniciativa plural SUMA, igualdad para transformar a México, con el espíritu de fortalecer el liderazgo de las mujeres y acortar el camino para que más mujeres accedan a puestos de representación.
Trabajamos con los tribunales electorales para la justicia electoral, y con el objetivo de que los partidos políticos cumplan con las cuotas de género establecidas en la legislación electoral mexicana.
La fortaleza de las mujeres y sus múltiples capacidades son, aún hoy, el recurso más desaprovechado de la humanidad. Estos tiempos electorales son una gran oportunidad para reconocer el liderazgo, el compromiso, que tienen muchas mujeres que son y serán líderes mexicanas. Como señala la señora Bachelet, nuestra directora ejecutiva, “cuando una mujer entra a la política, la mujer cambia, pero cuando muchas entran en política, cambia la política”. ONU Mujeres reconoce esta oportunidad y no nos cabe duda de que podemos hacer una diferencia histórica. Desde la ONU, hacemos un llamado a los tres órdenes y niveles de gobierno, a los partidos políticos y a toda la ciudadanía, para sumar todos los esfuerzos y voluntades para lograr la plena participación política de las mujeres en igualdad de condiciones.
*Directora Regional de ONU Mujeres para México, Centroamérica, Cuba y República Dominicana
