¿Qué sigue con Azalia?
Este país no necesita mujeres como la ex Big Brother

Gustavo A Infante
Última Palabra
Mucho nos han dado de qué hablar este par de mujeres corrientes y vulgares de Azalia y su amiga Vanessa Polo, vergonzoso y hasta desagradable me resulta recordar las imágenes donde, pasadas de copas y con alguna otra sustancia encima, golpean e insultan a los policías. Sinceramente, de Azalia no me sorprende, no podemos esperar mucho de una persona que sale de un Big Brother que, además, me parece, fue un programa de una bolita de inútiles, pero, bueno, les funcionó. Esta mujer, si así se le puede llamar, porque con esas actitudes y el vocabulario parece un macho, siempre se ha visto envuelta en escándalos y no sólo eso, sino que es tachada, por todos quienes desafortunadamente se la han topado, como mala persona y muy problemática; imagínense nada más andar por la vida haciéndose de enemigos y ocasionando problemas de todo, la verdad es que da miedo.
Bueno, hasta de la revista TV y Novelas, donde tenía una columna, por cierto malísima porque ni sabe escribir, ya la corrieron, pues además de ser una déspota, grosera, prepotente y corriente, no aportaba nada nuevo. Cuando tuve oportunidad de trabajar en el programa La Oreja, para el cual ella laboraba también, la despidieron por ser una mentirosa, pues resulta que en una ocasión pidió permiso para faltar a dicha emisión durante una semana porque, según ella, iba a someterse a una operación de muelas, lo cual no fue cierto, ya que un amigo se la encontró en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México porque viajaría de vacaciones, pero, a base de falsedades y mentiras, logró su cometido, además, también nos llevamos una sorpresa al enterarnos que esta persona pertenece a la Agencia de Seguridad Estatal y de los Cuerpos Auxiliares de Seguridad del Estado de México, para la cual laboró durante 62 días, en los que realizó actividades como policía bancaria e industrial, esto se confirmó tras una serie de especulaciones. Duró en el puesto pocos meses, los necesarios como para sentirse aún más avergonzada de que, después de representar una autoridad, actúe de esa manera que no es propia de una mujer sino de un animal o un hombre, porque normalmente un macho a lo mejor podría reaccionar de esa manera, pero que una mujer lo haga es simplemente aterrador.
Azalia es madre y, obvio, nunca se imaginó que saldría a la luz pública, pero no quiero ni imaginarme la educación que le da a su pequeña y no sólo eso, sino el daño que le hace al mostrarse con problemas de actitud y de alcoholismo, y es que sinceramente el hecho de que una persona beba desde el martes y hasta el fin de semana, pues sí es considerable su problema con el alcohol o quizá con otras sustancias.
Lo que también debo rechazar son las consecuencias que sus actos tuvieron, perdón, no es posible, es de burla que sólo le hayan hecho pagar una multa de mil 796 pesos para no pisar el famoso Torito. No es posible que esta mujer se quede sin castigo. Perdón, pero sería imperdonable y más cuando el video circuló por toda la red, salió en diversos programas de televisión y el único ejemplo que darán es que usted o yo podemos mentarle la madre a cuanto policía se nos ponga enfrente, porque ya nos dimos cuenta que no pasa absolutamente nada, que puedes andar insultando, agrediendo y atacando de esa manera a la dizque autoridad y no recibirás ni un solo castigo.
Me parece simplemente de burla, esta mujer y su amiga deben recibir un escarmiento para que quede claro que este tipo de actos son reprobables en la sociedad y mujeres como la tal Azalia no deben formar parte de una sociedad que lo único que queremos es vivir en paz y sin violencia. Hay que empezar desde nuestras casas formando gente de bien y no altaneras y corrientes como dichas mujeres.