Mujeres, gobierno y violencia

Ninguna estrategia brillará y logrará objetivos si el blanco al cuerpode los criminales sigue siendo sólo unoy sin dar opción a más posibilidades.

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

Laura Chinchilla, presidenta de Costa Rica, estuvo en México y, entre sus muchas actividades, ayer se reunió con mujeres líderes del país, en un evento convocado por la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, que preside Josefina Vázquez Mota, suspirante, aún, a ser homóloga de la invitada. Y ahí estuvimos, reunidas con ella para hablar de muchos temas, claro, vistos desde la perspectiva de género, y pensando en si con ello se hace una diferencia.

Los tiempos lo obligan. Justamente, porque pensar en la coyuntura nacional, tanto en el tema de violencia como en el político, donde tenemos por primera vez a una suspirante como fuerte posibilidad dentro de uno de los tres partidos grandes, debemos tener un contexto sobre si habría una diferencia teniendo una cabeza femenina al mando.

Eso le pregunté a Laura Chinchilla, al momento de mi intervención, si hay o no diferencia y cuál es: “Sí tenemos que destacar que América Latina tiene un grave problema. Es el continente más violento en ausencia de guerra, y eso está acompañado de un dato que es obligada referencia: es el continente más desigual del mundo (…) Cuando hablamos de que no se trata de poner un rostro femenino a la política, sino enfocar todos los valores que representa lo femenino en la política, sin lugar a dudas, las mujeres tenemos la obligación de humanizar ese concepto dentro de la política y de humanizar las políticas de gobierno. Un gobierno de una mujer, sin un sólido compromiso a favor de la equidad social, difícilmente podrá dejar una huella significativa y, difícilmente, garantizar éxitos en el caso de la violencia…”

Y es que en su país, desde 1948, el ejército fue abolido y de entonces a la fecha la policía se ha hecho cargo cuando han llegado estados de violencia, aunque, claro, no equivalentes al nuestro, pues Costa Rica es de los países de América Latina con índice delictivo bajo. Una policía que sí posee capacitación e instrumentos de represión, cuando es necesario, pero jamás de ofensiva.

Y, en el caso de la lucha contra el narcotráfico, es una policía que obedece órdenes judiciales la que actúa.

Claro, si bien esta estrategia no llegó con el gobierno de Chinchilla, sí es aprendizaje para nuestro país lo que en otros de América Latina realizan para tener el control. En el caso de la humanización a la que se refería la presidenta en la declaración hecha a razón de mi pregunta, entendemos que, en verdad, hace falta que las tácticas sean menos viscerales, menos cuadradas y que engloben más los flancos que debemos atacar.

Sin embargo, ya sea con el gobierno al mando de un hombre o de una mujer, lo cierto es que ninguna estrategia brillará y logrará objetivos si el blanco al cuerpo de los criminales sigue siendo sólo uno, y sin dar opción a más posibilidades. Pero que lo que se decida, se decida bien y sin titubeos.

Y es que el mundo actual pareciera vivir bajo el signo de la violencia. Sí, es México y su narcotráfico, es América Latina; pero también Oriente Medio y muchas partes del mundo las que tienen en ella, en la violencia, su punto de encuentro. Y estos tiempos, donde las mujeres escalan peldaños de poder, algo que también merece una reflexión…

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