Pan con lo mismo
Con Rafael Araneda como soporte, inició La Academia en 3D con dramas, lágrimas y sorpresivos anuncios.
Con bombos y platillos se anunció el arranque de la novena emisión de La Academia, pero al ver la transmisión el pasado domingo, me quedé con la sensación de que se trató de un musical más, como cualquier otro de este reality, en el que nuevamente se van a valer de cualquier cosa, con la intención de aumentar su audiencia.
Se dijo que serían conciertos con alta tecnología, en un fastuoso escenario y que se podría ver en 3D. Pero, lamentablemente, por la economía en nuestro país, un muy reducido sector de la población cuenta con pantallas que tengan este recurso y aquí es donde viene la primera gran diferencia.
El éxito de La Academia se ha basado primordialmente en la conexión de los concursantes con las grandes masas. Es decir, que cualquier televidente se identifique con los participantes, que no es el caso de aquellos que tienen pantallas en 3D.
Rafael Araneda, como conductor, nuevamente convence. Pero es muy riesgoso que su carisma y capacidad frente a las cámaras sean el sostén del programa, porque a pesar de lo bella que está Bibi Gaytán, su compañera frente al micrófono, en el inicio no logró seducir al televidente.
Hay que esperar a que se desarrollen los concursantes y que vayan demostrando los motivos por los cuales fueron seleccionados, porque se nota que hay algunos que tienen talento. Ya empezaron los dramas, las lágrimas y las historias conmovedoras, todas ellas aderezadas con las severas críticas de los jueces.
Y, sobre todo, los anuncios de Roberto Romagnioli, ejecutivo de la televisora, quien aseguró que Justin Bieber, Britney Spears y LaToya Jackson estarán en La Academia. Me suena a una estrategia más para dar de qué hablar que a una realidad, pero el tiempo me dirá si estoy equivocado.
Twitter:@jc_cuellar
