La casa del dolor ajeno

Festeja la Femexfut que la balacera no fue dentro del estadio:

La tarde sabatina de futbol en La Laguna se vio interrumpida por la sicosis y el pánico de un estadio hundido en la turbulencia del miedo.

El Territorio Santos Modelo (TSM) es el estadio más pequeño y con las instalaciones más limitadas en la Primera División futbolera. Es estadio muy complicado para los visitantes. Pregúntenle al presidente Felipe Calderón si ya olvidó aquella memorable rechifla del 11 de noviembre de 2009, cuando acudió a inaugurarlo. Sí, aquella sonora sinfonía de viento, expresión colectiva del rechazo a la violencia en la Comarca Lagunera.

Casi nadie recuerda a las porristas del New Orleans Saints ni a Ricky Martin ni la patada inicial del rey Pelé. Ni el primer golazo de Vicente Matías Vuoso. Ni los cien millones de dólares que costó la obra.

El tiroteo del sábado borró la memoria.

La balacera fue un acto de terror porque hundió a la afición y al país en una sensación permanente de miedo. De la proximidad del peligro. Fue ejemplo apabullante del riesgo colectivo ante la sicosis generalizada.

Los hechos, por cierto inéditos en el futbol mundial, mostraron que la guerra contra el narcotráfico no les preocupa mucho a los narcotraficantes. Viven en el filo de la muerte. La guerra contra el crimen empavorece a los ciudadanos.

Ahora, nuestras autoridades se hacen “pelotas”.

El presidente Calderón reparte culpas y un jalón de orejas a los gobernadores: “Hay problemas grandes que a todos nos preocupan, por ejemplo la criminalidad y la delincuencia que hay que atacar con todo, eso es lo que tiene que hacer no sólo el Presidente, también los gobernadores, también los alcaldes, está en su responsabilidad donde hay mando de policía en los alcaldes”.

La Femexfut festeja que la balacera no fue dentro del estadio: “Se pudo tener la tranquilidad de que al interior no sucedió nada” (¿?). El gobernador, Jorge Torres, contradice a la cúpula “pambolera”: confirma que la balacera sí “pegó” al interior del inmueble. “Las balas estuvieron cerca de los asistentes al encuentro; alcanzaron vidrios, rampas de acceso y el estacionamiento. Impactaron cinco puntos, incluido el palco de transmisión de TV Azteca y una de las suites VIP”. El alcalde de Torreón exige mayor presencia de fuerzas federales, como si fueran pocos los mil 600 soldados y los 300 elementos de la Policía federal.

La noticia de Torreón le dio la vuelta al mundo. México se ubica como capital del crimen. La prensa extranjera habla del clima de violencia desatado en un país que no está en guerra. Como si México sólo fuera la casa del dolor ajeno.

MONJE LOCO. Para fregarla aún más, a Coahuila le cuelga la piedra de la vergüenza. Torreón  tiene el quinto lugar nacional en ejecuciones del crimen organizado, tan sólo detrás de Ciudad Juárez, Tijuana, Nogales y Chihuahua. En lo que va del año son  250. Y a eso hemos de sumar 11 mil 633 pesos que debe cada coahuilense por la megadeuda que les dejó El Profe Moreira (33 mil millones). Una deuda autorizada con documentos falsos. Ya se sabe, ya se supo.

        josecardenas@me.com

            Twitter: @JoseCardenas1

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