Presupuesto: menor déficit y petróleo por 80 dólares
- Se descarta que incluya miscelánea fiscal, por tercer año consecutivo.
- El objetivo es mostrar a un gobierno federal prudente en las finanzas.
El gobierno de Felipe Calderón planea su último presupuesto fiscal con mesura, con finanzas públicas sanas que, incluso, puedan traducirse en una ligera reducción del déficit para el año 2012.
El déficit público del presente año se considera en 0.5% del PIB y para 2012 podría reducirse a cerca del 0.3% del PIB.
El gobierno federal quiere mandar una señal a los mercados de que la estabilidad macroeconómica en México se puede consolidar, sobre todo ahora que los déficits y deudas públicas son un instrumento de diferenciación entre las economías emergentes, más sanas y las industrializadas, sumamente endeudadas y con altos déficit fiscales.
Incluso la señal que enviaría la Secretaría de Hacienda, a cargo de Ernesto Cordero, también busca ser para el interior del país, donde se mostraría un gobierno federal prudente en las finanzas, a diferencia de algunos estados que se han endeudado fuertemente poniendo en riesgo la estabilidad de sus localidades.
Crecimiento mayor al 3%, afecta entorno
Aún así el tema por resolver es la descomposición del entorno económico internacional.
Los mercados de Europa y Estados Unidos se han caído especialmente por los problemas de los bancos y el sector automotriz, pero también sus economías van desacelerándose. Y nos va a afectar.
Estados Unidos es una incógnita. Nadie sabe con certeza si va a desacelerarse fuerte o si bien la confianza del consumo puede resurgir. Lo cierto: se desaceleró al presentar un menor crecimiento en el segundo trimestre de 1.3% anual.
Ello nos va a afectar.
Pero cuidado. Tampoco podemos responder con un fuerte endeudamiento, tal y como lo hicieron otros países que terminaron en tremendas crisis financieras, desde Grecia hasta Irlanda, Portugal y ahora España e Italia.
El gobierno estará presentando un crecimiento mayor a 3% para el año 2012. Es insuficiente, lo sabemos. Y también sabemos que debemos emplearnos a fondo para relanzar el mercado interno, desde el estímulo a la infraestructura y construcción, hasta las cadenas productivas de pymes y sectores de servicios que generen empleos.
Precio petróleo por fórmula y alrededor de 80 dólares
En cuanto al precio del petróleo, otra vez se usará la fórmula.
La fórmula para definir el precio del petróleo ha resultado ser la mejor arma de certeza del gobierno y del mismo Congreso. Al final, puede moverse un poco, pero allí están los datos.
Este año se aprobó una mezcla en 65.40 dólares por barril.
Y se quedó muy por debajo de los precios reales, que han estado fluctuando en alrededor de 100 dólares el barril de la mezcla.
Por ello, la fórmula va a determinar un precio del petróleo de alrededor de 80 dólares el barril, con lo cual suena prudente: Es una cotización menor a la de este año y ya incluiría el factor de la desaceleración en economías industrializadas, las cuales demandarían un menor combustible.
Con el precio del petróleo no se puede jugar.
Los ingresos públicos dependen en una tercera parte de los ingresos petroleros, y si éstos caen por debajo de lo presupuestado podría haber recortes o, al contrario, si tenemos un excedente petrolero (como el de este año) se tienen canalizados sus usos que van a parar a infraestructura y hasta al fondo de estabilización.
Certeza: No viene miscelánea
En el Presupuesto tampoco habría miscelánea fiscal. Sería el tercer año del sexenio calderonista que no traería los dimes y diretes de cambiar impuestos o crear impuestos especiales.
Ello genera certidumbre, aunque para algunos sectores todavía existen algunos impuestos especiales que podrían eliminarse.
Es un hecho que el gobierno federal va a volver a presentarse con el mismo esquema IVA de 16% y un ISR conviviendo con el IETU como gravamen de control.
Sin duda, viene un paquete fiscal responsable, que mantiene finanzas sanas y logra diferenciarse de economías endeudadas. Sólo que hará falta creatividad para impulsar el mercado interno sin caer en problemas de deuda. Ya hay propuestas, habrá que revisarlas.
Revés de Telmex y Telcel a CFC
Las resoluciones de dominancia en contra de Telmex y Telcel se quedan suspendidas temporalmente, ya que la Suprema Corte determinó que la Comisión Federal de Competencia debe analizar los casos para ver si confirma, cambia o desecha las declaraciones de dominancia.
Sin duda, es un revés para la Comisión Federal de Competencia. Estaba segura de que Telmex y Telcel no tenían interés jurídico para emplear recursos de reconsideración en la Comisión en contra de sus declaraciones de dominancia, ya que las reglas las debería imponer la Cofetel. Sin embargo, la Suprema Corte dio la razón a Telmex y a Telcel. Las declaraciones de dominancia tienen que regresar a la Comisión Federal de Competencia para confirmarlas, modificarlas o desecharlas. Así que en dominancia de telefonía todavía no hay nada definido. Y es un revés tanto para la CFC como para la Cofetel.
