Lo que hablamos los Tacones
Las mujeres no callamos nada, las Cirilas somos comunicadoras por naturaleza
Hace poco, un Cirilo me preguntó que qué tanto es lo que yo le cuento a mis amigas, mejor dicho, qué hablamos las mujeres, y es que ellos no son tan comunicativos con sus amigos; es como un código masculino en el que es mejor guardarse cierta información, a que el amigo le empiece a hacer ojitos a la novia ajena.
Queridos Cirilos, ¿recuerdan el programa llamado Lo que callamos las mujeres? pues no sé cuál sería su contenido, pues rara vez una mujer se queda callada, en especial cuando se trata de echar chisme caliente y picante. A nosotras no nos importa si es one night stand o amor de la vida, por parejo contamos desde dimensiones hasta sentimientos. Es la manera en que las mujeres creamos un círculo de confianza, desnudando a nuestro Cirilo en frente de nuestras Cirilas.
El aspecto sexual es lo más divertido. Cuando estén en algún lugar en el que haya una mesa llena de mujeres riendo pícaramente, den por un hecho que hay un Cirilo que está siendo desmenuzado por la novia y sus amigas.
¿Pero qué exactamente hablamos las mujeres?
Las mujeres nos contamos si Cirilo besa bien, y si no besa bien, le aconsejamos a la Cirila que no pase de ahí, pues es una casi regla Ciriliana que el que no besa bien no debe de ser muy bueno en la cama (así que, ojo, porque si son malos besando, las amigas se enterarán y entran a una lista negra en la que cada que tengan oportunidad, será comunicado que son malos besadores). Si ya se enredaron en las sábanas, nos contamos cómo fue, con lujo de detalle, y cuando una Cirila le pide a otra el “lujo de detalle”, créanme, podemos ser muuuuuuuuuy específicas. Una de las primeras preguntas siempre será “las dimensiones”, sí señores, temo decirles que la mejor amiga de su novia (mínimo) sabe las proporciones físicas del ala sur de su cuerpo; después viene la pregunta obligada y es: “¿y qué tal?”. Esa pregunta incluye movimiento, duración, juegos seductores, dirty o no dirtytalker, desempeño, creatividad y, sobre todo, si fue capaz de satisfacer. Muchas mujeres podemos haber fingido orgasmos en pos de no tener que dar explicaciones y terminar de una vez por todas con algo que sabemos, de cajón, que no funcionará, pero sí les digo que a una amiga no se le finge un orgasmo, es decir, ella siempre sabrá la verdad sobre la satisfacción de su amiga.
Las Cirilas no nos guardamos nada, porque es necesario no solamente tener opiniones al respecto de lo que uno pasa por su vida, sino identificarnos con otras historias para conocer más ampliamente el espectro masculino.
Comentando este punto con un Cirilo muy querido, me dijo que los hombres llegan a ser detallistas en cuanto al chisme con otros Cirilos si, y sólo si, la Cirila es una canita al aire y no una relación seria, pero si es una mujer de la que están enamorados, jamás cuentan detalles de su cuerpo y, mucho menos, desempeño, pues eso es regalar demasiada información visual a su amigo Cirilo, quien la siguiente vez que vea a Cirila le hará una radiografía en pelotas, cortesía de su propio amigo. Sin embargo, dentro del gremio de los Cirilos también existen sus excepciones, y hay los que sí tienen un amigo muy cercano con quien llegan a compartir ciertos detalles, pero esto es si necesitan algún tipo de opinión o consejo, no como nosotras, que lo hacemos por puro deporte. Así es, nosotras chismeamos por el afán de chismear, por las ganas de contarle a nuestras amigas lo que estamos viviendo y para reír un poco a costillas de nuestras historias.
Así que ya saben que las mujeres no callamos nada, las Cirilas somos comunicadoras por naturaleza, además, hablamos un promedio de dos mil palabras al día y, cuando nos juntamos, subimos el promedio unas 500, para entonces arrebatar la palabra a otra Cirila y entrar en esa deliciosa dinámica Ciriliana de contarnos pelos y señales la noche de anoche.
@AlasdeOrquidea
facebook.com/Alasdeorquidea
YOUTUBE: Alas de Orquidea
Alasdeorquidea.tumblr.com
