¿A la espera...?
Los problemas de México son muchos, pero no basta con culpar a alguien por un error; el verdadero desafío es tratar de evitar que se vuelva a cometer.
Las personas están pendientes de las últimas noticias acerca de la economía de EU y el impacto que puede tener, no sólo en la nuestra, sino también en la del mundo. ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Esperar y ver cuál es el problema para así poder darle una solución?
Las soluciones requieren cambios. Estos afectan a algunos y perjudican a otros. Habrá quien se ajuste muy rápido, pero la realidad es que las personas con más probabilidad de salir adelante son las que están preparadas; aquellos que no se quedaron conformes y se preocuparon por su futuro, aquellos que tienen visión, gente que puede ver a profundidad un concepto.
Los problemas de México son muchos, pero no basta con sólo culpar a alguien por un error; el verdadero desafío es tratar de evitar que ese mismo error se vuelva a cometer. Tratar de ir un paso adelante, de prevenir, no únicamente de solucionar.
Tener en mente que, al tratar de estar tres pasos adelante, no se puede olvidar vivir el presente, recordar que se puede ser precavido, pero efectivo al mismo tiempo, buscar un equilibrio. No se puede controlar todo, pero sí se puede escoger el camino: la opción que nosotros mismos nos vamos abriendo, ya que lo verdaderamente importante es siempre mirar hacia adelante y no quedarse estancado, porque la comodidad lleva a la mediocridad.
Para saber qué México queremos, primero tenemos que saber en qué México vivimos. Tomar en serio nuestro voto es importante, saber cuáles son los verdaderos problemas que se enfrentan día a día en nuestro país, ponerles una solución y aplicar nuevas reformas para prevenir dichos problemas; no sólo taparlos para evitar estar en un círculo vicioso.
Cuando la gente de México votó en las elecciones pasadas, debió pensar que su voto era para la mejor opción que solucionaría los problemas del país; el candidato más apto y preparado para evitar los principales problemas que México atravesaría el siguiente sexenio, ¿o simplemente votó por el que le parecía mejor opción y su mayor preocupación fue: “A ver cómo nos va con éste”?
Si éste es el caso, no puede repetirse, porque tomar una decisión para los siguientes seis años de nuestro país, y de nuestra vida, no se puede hacer con ligereza. Debemos pensar a futuro y no en que, si algún día se presenta un problema, éste se solucionará a su debido tiempo.
Es imperativo que la gente que maneja este país tenga visión para México, no sólo para sí mismos; gente que busque un cambio total y que no se quede con sólo un diálogo simulado, sino que busque propuestas con soluciones. Es importante que nosotros, los mexicanos, dejemos de quedarnos conformes, que veamos más allá de lo que siempre se nos ha impuesto. Las personas más valientes son aquellas que se atreven a hacer sus sueños realidad, esa persona que se propone de verdad hacer lo que anhela.
