¿Qué hacer con los nietos?
Mi querido viejo: si tienes un nieto, felicitaciones, y si no lo tienes, seguramente habrá un sobrino o el hijo de un vecino joven a quien, por su edad, puedas ver como nieto. Y estarás de acuerdo conmigo en que la llegada de un nieto a la familia transforma todo; los que ...

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
Mi querido viejo: si tienes un nieto, felicitaciones, y si no lo tienes, seguramente habrá un sobrino o el hijo de un vecino joven a quien, por su edad, puedas ver como nieto.
Y estarás de acuerdo conmigo en que la llegada de un nieto a la familia transforma todo; los que eran tus hijos son ahora padres, y tú que eras padre te conviertes ¡¡¡en abuelo!!!
¿Qué hacemos cuando por fin llega ese pequeño bulto de carne que llamamos nieto?, ¿cómo reaccionamos frente a la maravilla de la vida que continúa?; no sé qué pensaste, pero cuando vi a mi primer nieto le di gracias a la vida, porque si es un milagro que la semilla que sembramos mi compañera y yo se haya transformado en un hijo o una hija, es más conmovedor darnos cuenta que algo de nosotros está en ese pequeño, y que, como todos los bebés, tendrá que labrarse un futuro, en parte con la herencia genética que recibió de sus padres, que a su vez tienen nuestros genes, sorprendente, ¿no?.
¿Qué clase de abuelo o abuela eres?, ciertamente tienes en la mente todo el día a ese nuevo miembro de la familia, pero… ¿te preocupas demasiado por su salud y su bienestar?, ¿hablas todos los días para saber cómo está y si no está enfermo?, ¿imaginas enfermedades que nunca ha tenido o peligros que lo acechan?, ¿sufres si al comenzar a hacer pininos se raspa las rodillas?; si es así, piensa que cuando tus hijos eran pequeños esa fue tu tarea, y que ahora, con los nietos, tu única tarea es disfrutarlos.
“Pero es que su mamá (papá) no sabe cuidarlo y educarlo”, dirás tal vez; mira, mi querido viejo, mi querida abuela, tú fuiste el mejor papá, la mejor mamá en tu momento, ahora eso ya no nos toca, el cuidado de los nietos, su educación, su salud es asunto de sus papás, déjalos y verás que disfrutas mucho.
Porque además, tú eres y serás un modelo para tus nietos; a medida que ellos crecen, ven al abuelo o a la abuela y aprenden mucho casi sin darse cuenta, y con tu ánimo optimista les inculcas optimismo, con tu inquietud por aprender haces que descubran el placer de conocer el mundo, y pronto llegará el momento de disfrutar juntos los juegos, la lectura, los deportes, los viajes, qué se yo. Ser abuelo es un privilegio que sólo debe producir placer y alegría.
Por supuesto, mi querido viejo, los regaños y las reprimendas son asunto de los papás, no de nosotros, y siempre respetaremos lo que los papás digan, para evitar que los nietos nos manipulen (como nosotros intentamos manipular, hace muchos años, a nuestros papás).
Algo que les gusta mucho a los nietos es que compartamos con ellos las maravillas de la tecnología moderna: ellos manejan mejor que nosotros la computadora, las redes sociales, los teléfonos celulares, los videojuegos, el Wii, iPad, iPhone, etcétera. Tendrás que ponerte al día para disfrutar con ellos y que nunca piensen que eres “anticuado”; recuerda que nosotros no somos “antiguos”, somos, como los mejores automóviles, “clásicos”, y así nos debemos comportar, con alegría, con una sonrisa en los labios, porque además, tú sabes que gozamos por partida doble: un gran gozo cuando llegan, y un gran gozo cuando se van.
Bienvenidos los nietos, mi querido viejo, vamos a disfrutarlos.