Después de mí, el diluvio
Dos preguntas, ¿cómo se consigue tanto crédito? y ¿cómo se paga el mismo?
El round de sombra PAN-PRI previo a la aprobación del Presupuesto 2012 vaticina inédita temporada electoral.
Que los gobiernos panistas han elevado sustancialmente la deuda pública, además de crear excesivos altos puestos burocráticos. Cierto.
Que gobernadores de la República, principalmente del PRI, han endeudado descomunalmente a sus estados. Cierto.
Actualmente 20% del total del Presupuesto federal es asignado a los estados de la República. La excesiva deuda pública contraída por los mismos durante los últimos años, que supera los 316 mil millones de pesos, ha propiciado que la Conferencia Nacional de Gobernadores —Conago— pugne por obtener en el próximo Presupuesto un incremento de tres puntos adicionales, lo que significaría 53 mil millones de pesos extra. Es difícil aceptar dicho sobreendeudamiento, máxime cuando durante la última década cada entidad adicionalmente recibió su parte proporcional de los casi 300 mil millones de pesos correspondientes a excedentes petroleros.
El manager de los gobernadores del PRI, su líder nacional, Humberto Moreira, ha llevado la voz cantante en todo momento, sosteniendo que el total de la deuda de los estados apenas significa 0.72% de la deuda pública, incrementada el presente sexenio en 134% y que actualmente asciende a cinco billones de pesos, que el pago diario de intereses de la deuda es de 233 millones de pesos, que el gasto corriente de la última década creció 200%, que el endeudamiento se ha triplicado y que el gasto corriente ha aumentado 30% en cinco años.
La contundencia con la que Humberto Moreira reprueba públicamente la conducción económica de los gobiernos panistas, permite suponer la minuciosidad con la que él manejó las finanzas del gobierno de Coahuila. Moreira, durante su mandato como gobernador de Coahuila, o Coahui-York, cómo a él le gusta llamarle, elevó la deuda pública recibida de 320 millones de pesos a ¡32 mil millones de pesos! Dos preguntas, ¿cómo se consigue tanto crédito? y ¿cómo se paga el mismo? Por lo pronto, el Congreso de Coahuila autorizó un crédito por casi 34 mil millones de pesos a pagar durante los próximos 30 años para refinanciar los pasivos estatales comprometidos por el ex gobernador Moreira.
Verdaderamente, se requiere ser caradura para hipotecar la solvencia económica de futuras generaciones derrochando créditos impagables en la efímera tentación del lucimiento personal. Prevalece la máxima: Después de mí, el diluvio.
En proporción a las participaciones federales recibidas a marzo 2011, Quintana Roo está endeudada con 161%, Nuevo León con 149%, Sonora con 92%, etcétera. Respecto a la tasa de crecimiento de la deuda sobre participaciones federales, Chiapas aparece con ¡mil 320%! Nayarit 542%, Oaxaca 413%, Tamaulipas 398%, etcétera. La deuda de Veracruz alcanza el preocupante nivel de 30 mil millones de pesos.
Luego de la borrachera de la deuda, llega la cruda de la paga. Finalmente el gobierno federal habrá de apechugar, imposible permanecer impávido ante la insolvencia de gobiernos estatales, aun cuando sólo 22% de la deuda de estados y municipios está garantizada con recursos propios.
Coincido con el senador Beltrones en cuanto a la urgencia de una reforma fiscal que agilice la recaudación, incremente la base gravable, generando así crecimiento económico y empleo.
Más vale tarde, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores ajustará y fortalecerá las reglas para créditos de instituciones financieras a estados y municipios.
De seguir así las cosas, pronto leeremos carteleras a la entrada de ciertos estados de la República: “Debo, no niego, pago, no tengo”.
*Analista
