Adictos a las deudas
Creo que,al final, como siempre,el PAN cederá frentea las demandas del PRI para sacar el Presupuesto

Leo Zuckermann
Juegos de poder
Una fórmula aritmética rige las finanzas de cualquier persona, empresa o gobierno: Gasto = Ingreso + Deuda. No hay vuelta de hoja: si uno quiere gastar más, necesita ganar más o endeudarse más.
Los gobiernos locales en México prácticamente no tienen ingresos propios. La mayoría de su dinero viene de participaciones de los impuestos que el gobierno federal recauda. Además, cada año, en la negociación del Presupuesto, tratan de llevar más dinero a los estados y a los municipios a través de programas especiales. Y el Ejecutivo federal, con tal de sacar adelante el Presupuesto, generalmente los consiente. Es por ello que en los últimos años hemos visto un incremento exponencial del gasto público de los estados y los municipios.
Pero, no conforme con esta cantidad, muchos gobiernos locales se han endeudado. De acuerdo a un informe de la Secretaría de Hacienda, el saldo de esta deuda “asciende en el primer trimestre del presente año a 315 mil millones de pesos, un crecimiento real de 122% respecto a 2000. Los estados que registran un mayor crecimiento en su deuda pública para este mismo periodo son Veracruz, Michoacán, Nayarit, Hidalgo, Oaxaca, Aguascalientes, Zacatecas y Quintana Roo. Para el caso particular de Veracruz, éste alcanzó un crecimiento real de más de 78 mil por ciento durante el lapso referido”. ¡78 mil por ciento de crecimiento de la deuda en diez años! Una verdadera francachela de endeudamiento de los gobiernos de Miguel Alemán y Fidel Herrera.
Otro problema es que muchas entidades tienen su deuda a corto plazo. Según el mismo reporte de Hacienda, Coahuila, Zacatecas y Tabasco son los que peor están en este renglón. Están obligados a pagar pronto intereses y capitales, o tendrán que renegociar sus obligaciones con instrumentos de mayor plazo.
El tema de fondo es si los estados podrán pagar sus deudas. En este sentido, resulta muy importante ver la proporción del endeudamiento con respecto a las participaciones que reciben, es decir, el dinero que estados y municipios pueden ejercer libremente porque les corresponde de acuerdo a la fórmula legal de repartición de los impuestos que recauda la Federación. Según el reporte de Hacienda, “la deuda pública de los estados pasó de ser 50.3% de las participaciones federales a los estados en 2001 a 72% en 2010”. Los que peor están para pagar son Zacatecas, Michoacán, Nayarit, Veracruz, Oaxaca, Tamaulipas y Yucatán.
A esto hay que agregar que, en un intento por ganar votos, los gobernantes locales han eliminado o bajado los pocos impuestos que recaudan. El caso más conspicuo es el de la tenencia vehicular. Cada vez quedan menos estados que la cobran e inevitablemente desaparecerá ya que, si un estado la quita, pues los consumidores se van ahí a comprar sus vehículos.
El tema del sobreendeudamiento de estados y municipios se ha posicionado como el más importante para la próxima negociación del Presupuesto que está por comenzar. El PRI, que gobierna 19 de las 32 entidades, quiere más recursos para los gobiernos locales, muchos de los cuales dicen no tener dinero ni para pagar la nómina. El PAN, por su parte, pretende utilizar este asunto para enseñarle al electorado que los priistas son gobernantes irresponsables en el manejo del gasto público y adictos a la deuda. Esto en un contexto internacional donde el tema del sobreendeudamiento tiene a muchos gobernantes sufriendo la gota gorda con manifestantes en las calles rechazando recortes al gasto y/o incrementos a los impuestos.
En otras palabras, el PAN está tratando de pintar a Coahuila como nuestra Grecia y a Veracruz como el México de los gobiernos priistas del pasado que sobreendeudaron al país (tipo Echeverría y López Portillo). Creo que, al final, como siempre, el PAN cederá frente a las demandas del PRI para sacar el Presupuesto: habrá más recursos para los estados y se renegociarán deudas públicas estatales con el aval de Hacienda. Sin embargo, el PAN aprovechará la coyuntura para colgarle al PRI la etiqueta de un partido de gobernantes adictos a la deuda.
Twitter: @leozuckermann