¡Nula la concesión del Bicentenario!
La obra se construyó sobre una carretera que es federal y que debiera administrar y operar Caminos y Puentes Federales de Ingresos.
Cuando el gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto anunció el 27 de octubre de 2007 que se iniciaría la construcción del Viaducto Elevado Bicentenario sobre el llamado Periférico Norte que va de Cuatro Caminos a Tepotzotlán, jamás se imaginó lo que ocurría el miércoles.
Con la obra operando y en la que transitan pagando cuota cerca de 70 mil vehículos que erogan 1.2 pesos por kilómetro, le cayó un balde de agua no helada, lo que le sigue, cuando el secretario de Comunicaciones del Estado de México, Gerardo Ruiz Esparza, le comunicó que había recibido oficio de la SCT de Dionisio Pérez–Jácome informándole que su gobierno carecían de la autorización federal para concesionar la construcción, operación y cobro del peaje en el Viaducto porque éste se construyó sobre la carretera federal México-Querétaro en su tramo Cuatro Caminos–Tepotzotlán.
Nos cuentan que estaban atónitos y de la sorpresa pasaron al coraje, porque —aunque intente el gobierno de Eruviel Ávila controvertirla— la concesión que firmó Peña a OHL parece nula de todo derecho.
Ese tramo de 22 kilómetros por el que transitan casi 70 mil vehículos que pagan 1.20 pesos por kilómetro, pese a que fue revisada jurídicamente por el despacho Galicia y Robles, y por Banobras, entonces a cargo de Alonso García Tamez; Inbursa, de Marco Antonio Slim, y BBVA Bancomer de Ignacio Deschamps, nunca tomó en cuenta que requería autorización del gobierno federal.
A la hora de revisarla… zaz, simplemente no daban crédito, porque la obra se construyó sobre una carretera que es federal y que debiera administrar y operar Caminos y Puentes Federales de Ingresos, a menos que el gobierno federal la concesionara, conforme a lo establecido en los artículos 6, 30 y 75 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal.
El Periférico Norte es parte de la carretera federal México–Querétaro, que inicia en el límite del DFy el Edomex y termina en Querétaro. Es una bomba legal, financiera y política, que le cae al gobernador Peña Nieto a unos días de dejar su mandato. Al ser nula la concesión que se otorgó a OHL, que dirige en México José Andrés de Oteyza, tendría que asumir el pasivo cercano a 11 mil millones de pesos, ya que el único que puede autorizar el cobro de peaje en este caso es el gobierno federal, entre ellos, cuatro mil millones del crédito que vía Fonadin concedió Banobras.
Usted se estará preguntando el porqué hasta ahora se dieron cuenta de tal situación ya que el anuncio de arranque de la obra se hizo en abril de 2007. Pues porque al auditar el patrimonio de carreteras federales brincó la liebre. El proyecto ejecutivo se realizó en 2006, y aunque fue hasta 2007 que Peña le dio el banderazo y enfrentó una serie de contingencias que le llevaron a solicitar apoyo federal, el presidente Felipe Calderón a mediados de sexenio le dio el sí para que continuara la obra, con el apoyo de Banobras.
El 24 de noviembre de 2010 fue inaugurada la tercera fase de la vialidad, pero lo que le adelante hoy, puede cambiar el derrotero de una relación muy ríspida que ha escalado al pasar del posicionamiento político de un grupo arropando a su dirigencia, por el asunto de la deuda de los estados.
El gobernador tiene dos posibilidades: controvertir constitucionalmente o negociar. La última opción sería la mejor salida a este hecho insólito porque, ¿ha pensado en lo que implicaría para el financiamiento de obras en las que participa el sector privado esta bomba en la concesión del Bicentenario?
El DF de Marcelo Ebrard, por ejemplo, no tiene problema con sus concesiones en construcción porque desde 1958 los tramos del Periférico Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos se volvieron locales, mientras que el otro es tramo de mantenimiento federal porque se construye durante la administración de Gustavo Díaz Ordaz y el gobierno del mexiquense Juan Fernández Albarrán.
La opción a la encrucijada es que el gobierno de Peña solicite que el federal le traspase el uso de la vía para volverla local, modificando el inicio de la carretera federal para que se vaya a la caseta de Tepotzotlán. No se asombre si el arreglo implica un cambio de una dirigencia que incomoda ¡a todos!, hasta a los asombrados.
De Fondos a Fondo
La decisión de la Segunda Sala del SCJN, que preside el ministro Salvador Aguirre, de atraer todos los amparos que interpuso MVS de Joaquín Vargas en estados de la República, no sólo le resuelve el problema de litigar a la SCT, sino que ahorrarán varias etapas de apelaciones o recursos de revisión sobre la decisión del gobierno federal de no prorrogar los vencimientos de algunas de sus concesiones de la banda de 2.5 Ghz. Esto por acumular 190 Mhz un sólo concesionario mientras al resto por política de competencia no le permiten más de 80 y, segundo porque el uso de la banda se les concesionó para radiodifusión y hoy se considera que es el mejor vehículo para Wifi. Resolverá si tiene o no la facultad de modificar las concesiones cuando se prorrogan y revisar su criterio de la controversia en que determinó que en prórrogas de radio difusión solo la Cofetel tiene facultad para revisar.
