Dos decisiones en una semana, no está mal
Empezaron a moverse los políticos. La Fed, Merkel y Sarkozy. No será fácil instrumentar las ideas europeas, pero son un avance.
Una semana atrás, después de conocer los planteamientos que la Fed decidió instrumentar, así como la oferta de profundizar en las medidas de política monetaria en caso de ser necesario, escribí que al menos ya se tenía una postura clara de uno de los actores relevantes en las finanzas globales. La declaración de la Fed contuvo tres anuncios. El que más llamó la atención fue el de mantener la tasa de interés de referencia en niveles como los actuales (muy bajos) por dos años, con lo que implícitamente dijo que espera una economía débil en su país.
La segunda medida fue que continuará adquiriendo bonos en el mercado conforme a los vencimientos que se presenten en la posición de los títulos que ahora posee, con lo que suministrará cierto grado de liquidez y la tercera es la oferta de profundización, que evidentemente se considera como un recurso de última instancia, si la economía presentara un deterioro mayor que el que ahora presume, dicho de otra manera si las cosas que se esperan ocurran, no se materialicen. Se confía que no existan presiones en costos derivados de los precios de la energía, que no se presentarán disrupciones causadas por desastres naturales como el de Japón y que se logre contener la especulación alrededor de la deuda europea y los problemas fiscales de EU.
Ayer se hizo otro anuncio, en Europa. Tiene el mismo corte que el de la Fed: no resuelve los temas inmediatos, pero si logra ponerse en marcha aportará una condición de mayor estabilidad para el desempeño económico del futuro. Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, cabezas políticas de Alemania y Francia, plantearon la necesidad de tener en la Unión de Europea una mayor integración en política económica, haciendo énfasis en el tema fiscal. Ambos países acordaron instrumentar un plan de homologación fiscal para ponerlo en marcha en 2013. El que las dos mayores economías de la UE alcanzaran este acuerdo y propuesto que haya una integración de los 17 miembros de la organización es un paso importante para lo que pueda ocurrir en el futuro.
Lo anterior no es necesariamente lo que los mercados hubiesen esperado, pero lo que ocurra en ellos afecta y es cosa de los participantes. La política económica y las decisiones de fondo, son cuestión de los que hacen política. Me he quejado desde hace mucho que estos personajes —líderes políticos— no han tenido la participación que de ellos se espera para que los problemas globales encuentren solución, pero reconozco que en una semana hay por lo menos dos acciones que pueden contribuir a que las cosas mejoren y que sí pueden contribuir al restablecimiento de la confianza en los mercados.
Es posible que si la Fed hubiese anunciado un “QE3” descarado y la canciller Merkel y el presidente Sarkozy hubiesen empujado la idea de emitir “eurobonos” y ampliar el Fondo Europeo de Estabilización Financiera, los mercados hubiesen mostrado una reacción alcista y muchos estaríamos muy contentos o menos inquietos. Pero creo que no se hubiese avanzado en la dirección correcta. Ambas decisiones (la de la Fed y la de los europeos) no garantizan nada, particularmente las que se han propuesto para Europa, pues suponen un gran tramo de diseño y de negociación, en la que como de costumbre unos tendrán que ceder más que otros y por lo mismo los costos políticos y económicos serán diferentes para cada país y para cada político. Se inició una forma de movimiento, que espero respalden otros líderes políticos.
Desde luego que los riesgos, son varios, empezando por el paso del tiempo, pues es claro que no se tiene una eternidad para llegar a las decisiones que requieren estas propuestas para volverse realidad. Otro riesgo es la fragilidad de la economía y los números que todos los días vemos y que son de todos tipo, más bien tirando a ser malos y con la duda de si son coyunturales o no, y claro, la impaciencia de los mercados, que varían de humor con rapidez, A su favor pienso que tienen sensatez que tenemos los humanos, que a veces parece un elemento residual, pero existe. En el corto plazo, le favorece la violencia de la caída en los mercados y el nivel de precios alcanzado. Suerte.
