Gil: ¿la ruptura?
El secretario particular de Felipe Calderón externó sus deseos de regresar a su curul, lo que provocaría una fricción más en el PAN

Enrique Aranda
De naturaleza política
En el marco del costoso segundo informe de gestión que como coordinadora blanquiazul en la Cámara presentó Josefina Vázquez Mota, cuya eventual campaña presidencial aspira a dirigir el ahora secretario particular del jefe del Ejecutivo, Roberto Gil Zuarth, explicitó su deseo de retornar a la curul que dejó para asumir como subsecretario de Gobernación y, aunque no aclaró si deseaba hacerlo como sucesor de la ahora preprecandidata, suscitó con ello el encendido “de todas las alarmas…” en la sede del partido del gobierno.
Y esto, en virtud de la generalizada convicción prevaleciente de que el retorno, con el aval presidencial, del joven y sin duda calificado funcionario a San Lázaro —para negociar primero el Paquete Económico 2012 y, luego, como líder de la fracción azul— podría, en los hechos, poner en riesgo de ruptura los frágiles puentes existentes entre el principal inquilino de Los Pinos y primer panista de la República, el presidente Calderón, y el comando en turno de Acción Nacional, partido que lidera Gustavo E. Madero.
Ni menos ni más… producto de las aún abiertas heridas que en la unidad partidista causó el proceso de elección de su actual dirigencia, en diciembre, cuando, por primera ocasión en el sexenio, se obvió la profundidad de la división en las filas del calderonismo y, más allá, la confrontación entre una fracción de éstos —la que lideró Patricia Flores Elizondo y tuvo en Gil a su candidato— y aquellos que, con Madero a la cabeza, les derrotaron, con todo y que el favor presidencial, presumiblemente, estaba de su lado.
Ahí están, aún frescas y como evidencia de lo que se apunta, las escenas de los nuevos líderes reacios a incorporar a la todavía superpoderosa PatyFlo en la cúpula que ellos encabezarían o, también, el retiro del candidato derrotado y los suyos de la mesa donde se debatía la composición del Comité Ejecutivo Nacional que hoy despacha en el búnker azul de Coyoacán.
Hablar de un retorno como el que se menciona sin presumir la participación en ello del titular del Ejecutivo resulta, pues, impensable, como impensable parece también que, en automático, se subsane o deje de lado todo aquello que, en su momento, confrontó al panismo… ¡y menos cuando cinco militantes, directa o indirectamente vinculados a uno u otro de los bandos, se disputan la candidatura presidencial!
(Por ello es que, en este espacio al menos, creemos que las opciones de relevo en la Cámara no son otras que Los Pacos (Ramírez Acuña y/o Salazar Sáenz) de quienes ya en otro momento hablamos… aunque ciertamente hay otras).
Asteriscos.
* Dura misiva personal, reclamando la solución de su impugnación a la expulsión de que fue objeto por parte del blanquiazul y el respeto a su derecho a la libre expresión, por cierto, la que ayer hizo llegar Manuel Espino al nuevo presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Alejandro Luna Ramos.