Changos, maromas y PAN de muerto

Calderón estaría dispuesto a ir con Pinita

Ernesto Cordero sostiene que “el futuro no se construye volteando la cara al pasado”. Suena bien, excepto si tal postura se asume frente a 10 mil matraqueros y aplaudidores, “cortesía” del gober de Guanajuato.

El acto de León olió a lo mismo. También a dinosaurio. Los guanajuatenses, convocados por Juan Manuel Oliva, le otorgan a Cordero, el secre-didato (apócope de secretario-candidato), 34 mil adhesiones a su aspiración presidencial. ¿Cómo se llama eso? Cargada.

¿Quién le aconsejó al secre-didato que su mejor referente político era meterse en los terrenos de Charles Darwin? “Chango viejo no aprende maroma nueva”, asegura. Pero su observación admite variantes: “¿Y si en vez de chango es changa?

Josefina Vázquez Mota supera a Cordero en todas las encuestas. Igualmente lo aventaja Santiago Creel, chango viejo que aprendió las ventajas de la oportunidad cuando pidió licencia senatorial y abrió su juego sin tapujos.

El delfín de Vicente Fox en 2006 aprendió maroma nueva. Su ejemplo: el exitoso deslinde del entonces secretario de Energía, Felipe Calderón, ante la preferencia de Los Pinos hacia Creel. Calderón se fue por la libre y ganó la Presidencia.

Darwin y la historia enseñan que en el rudo terreno de la selección natural de las especies, ningún cordero ha superado hasta ahora en la escala evolutiva el asombroso posicionamiento de changos y changas, ancestros reconocidos del homo sapiens.

Los primeros especímenes de la changada desarrollaron siempre cualidades tan domesticables que su mejor lugar no está en reconocerles habilidad adaptativa ni capacidad transformadora, sino su notable disposición al sacrificio. Se les reconoce incluso por su notable vocación proteínica para convertirse en alimento de otros.

Desde el rancho San Cristóbal, a pocos kilómetros del acto masivo del señor Cordero, Santiago Creel se enfadó con el tumultuario predestape dominical a favor del escudero presidencial: “Se necesita estar ciego para no ver la línea en sus eventos”, farfulló.  Denuncia la  línea de arriba y se lanza contra ella. He ahí la maroma nueva. Creel aprendió la lección.

Las fotos lo muestran arropado, al lado del ex presidente Vicente Fox, su cómplice en los ejercicios de calentamiento en pos de la candidatura presidencial panista. Pide al vaquero dicharachero algo que parece imposible: hacer las paces con el Presidente. Pero… Ha trascendido que, llegado el caso, Felipe Calderón estaría dispuesto, incluso, a ir con Pinita, no con el senador licenciado.

Desde la perspectiva de algunos ortodoxos calderonistas, ¿se puede pactar con quien anticipa, como Fox, que el PRI ganará las elecciones del año próximo? ¿Disfruta Fox de su reiterado papel como heraldo de lo inevitable? Con el colmillo de fuera dice que la unidad de los panistas es muy importante, “pero antes está la democracia”.

MONJE  LOCO. Según el senador del PRI Francisco Labastida Ochoa “se tiene que definir esta semana si Cordero es candidato o precandidato o secretario de Hacienda”, y más —dice— “cuando está próximo a entregarse el paquete presupuestal 2012”. El sinaloense opina que para la contienda presidencial el secre-didato “es el que más nos conviene, nos la ponen tendidita, fácil, huichi, como dicen en la tierra”. ¿No le digo? Ya se sabe, ya se supo.

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