Adal contra la prensa

Durante semanas, estuvo en el ojo del huracán. No fue nada fácil, ni mucho menos cómodo, tener que enfrentar a los medios de comunicación

Gustavo A Infante

Gustavo A Infante

Última Palabra

Durante semanas, Adal Ramones estuvo en el ojo del huracán. No fue nada fácil, ni mucho menos, cómodo, tener que enfrentar a los medios de comunicación, cuando le cuestionaron una y otra vez sobre la supuesta infidelidad que cometió. Para empezar, no somos nadie para juzgar ni para criticar las acciones que el conductor tenga de su vida privada, sólo tuvo la mala suerte de que un paparazzi lo captara.

Sin embargo, la manera en que abordó y enfrentó el escándalo, no fue la correcta. En muchas ocasiones, simplemente le daba vueltas al tema y ni él se explicaba. No supo, ni recibió asesoría para hablar del asunto.

Ahora que las aguas se han calmado, Adal asistió con su esposa y sus hijos a la obra La Cenicienta Circense, en el Polyforum Cultural Siqueiros. Ahí, no se cansó de dar muestras de cariño a su esposa, Gaby Valencia, para demostrar que los chismes no les hicieron daño y que siguen siendo un matrimonio feliz, lo cual aplaudo.

Pero el conductor, en varias entrevistas, ha mostrado su enojo y coraje hacia algunos medios de comunicación; unos se han puesto el saco y otros, simplemente, se han hecho de oídos sordos. A pesar de que he sido en ocasiones severo y fuerte en mis comentarios contra Adal por algunas actitudes tan soberbias que a veces tiene, debo confesar que en esta ocasión el conductor tiene toda la razón. No todos los reporteros y los medios somos iguales y, aunque siempre defiendo a mi gremio, a los reporteros que se parten el alma buscando una nota, también hay que reconocer que hay muchísimos que no tienen el sentido de la objetividad, ni el profesionalismo, y que se nota perfectamente que no estudiaron, porque rebasan el límite del respeto. Es muy cierto que existe la libertad de expresión, pero no para atacar y ofender a los famosos, y mucho menos para romper matrimonios.

En este sentido apoyo a Adal, a pesar de que, cuando se refiere a su pequeño hijo y dice que él no será reportero, porque sí va a ir la escuela, no me pongo el saco ni me indigno.

 El Pirru se casa.

Vaya sorpresa que me llevé al enterarme de que existe una gran posibilidad de que José María Fernández, El Pirru, puede casarse otra vez; no es broma. Resulta que mi queridísimo Pirru, un hombre que se volvió famoso por su relación con Ana Bárbara tras la lamentable muerte de mi adorada Mariana Levy, y luego por su divorcio con la grupera, se volvió un objetivo importante para la prensa. Se ganó el que la gente no lo quisiera y que lo tachara de aprovechado. Pasó el tiempo y ahora se encuentra muy enamorado, por lo que no descarta volver a casarse. Por el momento, lo único que desea es recuperar su trabajo y disfrutar a sus cinco hijos.

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