El llamado de la Universidad Nacional

El presidente Felipe Calderón ya expresó su disposiciónal diálogo en tornoa la propuesta.

La Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, representados por el Dr. José Narro y el Dr. Jorge Carpizo, dieron a conocer el 8 de agosto una propuesta para replantear la estrategia contra el crimen organizado. El documento contiene 36 puntos que, en suma, subrayan la necesidad de construir una política de Estado para la seguridad y la justicia, basada en consensos políticos y sociales, y ofrecen una visión integral para enfrentar con eficacia estos desafíos, en un marco de pluralidad y respeto a los derechos y las libertades de las personas. Es una propuesta sólida y viable, sustentada en los planteamientos formulados por más de 80 expertos en la Conferencia Internacional sobre Seguridad y Justicia en Democracia, que reflejan en buena medida la percepción y las posiciones de quienes hemos cuestionado la estrategia gubernamental sostenida hasta ahora.

El llamado de los universitarios para valorar y discutir la propuesta exige una respuesta seria de todos los actores políticos, organizaciones sociales y líderes ciudadanos. El país no resistirá mucho más tiempo la vía que prioriza la confrontación militar y policial contra el crimen organizado, en la medida en que no cuenta con la fortaleza institucional y los consensos imprescindibles para desplegar una política de Estado que, como tal, trascienda los intereses, visiones y plazos acotados de un gobierno o un partido. Los costos de esta guerra han sido altísimos, en primer lugar por todas las vidas perdidas —desde luego el mayor y más doloroso costo—, pero también por los severos daños que han sufrido la economía, el tejido social y una de las instituciones con mayor reconocimiento entre los mexicanos, nuestras Fuerzas Armadas. 

El presidente Calderón ya expresó su disposición al diálogo en torno a la propuesta. Es obligado que también lo hagan quienes han manifestado su interés por las candidaturas presidenciales de los diferentes partidos, así como los gobernadores, legisladores, líderes empresariales y dirigentes de organizaciones o movimientos ciudadanos.

En ningún país ha sido superado con éxito un desafío de esta magnitud —se trate de terrorismo, confrontación social  o crimen organizado— sin consensos que, por encima de la coyuntura y los intereses parciales, transmitan plena certeza a la sociedad sobre la definición estratégica, las bases normativas, las políticas públicas y las acciones que orientarán la función de las instituciones del Estado, en torno a las cuales es imprescindible que todos los actores estén enteramente comprometidos. ¿Qué mejor espacio que la UNAM, una gran institución, sólida y plural, para asumir la responsabilidad impostergable de un debate que se traduzca en acuerdos para la seguridad y la legalidad democráticas?

        * Socio consultor de Consultiva

            abegne.guerra@gmail.com

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