Los mercados nunca se han salido de la tendencia de baja

Con frecuencia un alza dentro de una baja, se asume como un cambio de tendencia. No es así.

“El pez por la boca muere”. Me adhiero. Ayer encabecé la Consejería con la idea (mía) que el comportamiento de los mercados, es problema de los participantes. Y sí. Como soy un participante activo me siento terriblemente agobiado por su comportamiento, lo que no significa desesperado ni despistado. No me hace gracia la situación, pero siempre hay cosas que hacer: admitir la circunstancia, reconocer errores y aciertos y establecer las reglas del juego futuro, porque siempre se tiene que pensar en eso. Uno no opera a partir de las noticias, sino del escenario que cada quien es capaz de armar de cara a lo que ocurrirá. Eso es lo que lo divertido y lo que determina el rendimiento.

Es igual que en cualquier otro campo de la vida humana. Siempre se toma el riesgo del futuro, que no existe. Pero uno se lo tiene que imaginar con mayores o menores elementos, tanto en cantidad como en calidad. De ello dependerá qué tan cerca estaremos de lo que pensamos ocurrirá, en relación con la realidad futura.

En general creo que no procesamos conscientemente esta situación cada vez que decidimos lo que sea, pero intrínsecamente creo que es la manera en que discurrimos cotidianamente. Los que operamos en los mercados financieros hacemos esto regularmente, con las limitaciones de cada quien, pero al fin y al cabo conducen a un resultado que no deja de estar influido por la tendencia general del mercado.

Ayer retomaron los mercados su trayectoria bajista. El alza del martes no les sacó de ello. Si observamos las gráficas, no cambiaron demasiado y ayer retomaron el sentido de la trayectoria. He dicho que tengo la impresión de que hay una sobrerreacción de los mercados a los acontecimientos; incluso he dicho que quizá ya no falta mucho para que encuentren un punto de inflexión. Aún encontrándolo pronto no significará que cambie la tendencia general, que es de baja. Ofrecerá oportunidad de generar utilidades, pero nada más. Lo que no está mal.

Ayer Banxico presentó el Informe sobre la  Inflación del trimestre abril-junio y pude verlo y oírlo por internet, aunque de manera diferida, pues en el horario de la transmisión “en vivo” estaba en la mitad de la operación. Está en el sitio de Banxico (www.banxico.org.mx). Encontrará varias versiones, todas con información importante.

Banxico redujo, como era de esperarse su estimación de crecimiento para la economía mexicana —pero no demasiado— respecto de lo que estimó en el informe anterior. Digamos que en el punto medio de la estimación sólo pasó de 4.5% a 4.3% para este año. Para 2012 la estimación baja de 4.3% a 4%, aun cuando las previsiones que se han hecho para el crecimiento de la economía de EU muestran una reducción de mayor magnitud. La especulación de Banxico es que nuestra economía está más ligada a la parte industrial de los vecinos, que al comportamiento general de su economía y se supone que la parte industrial sufrirá menos que el total. Ojalá así sea. Pero en cualquier caso todos admitimos una reducción en el ritmo de crecimiento.

No fue modificada la estimación para la inflación, pues los acontecimientos esperados por el banco central se han comportado en lo supuesto y se espera que así continúe. En este punto me surgen algunas dudas, que espero poder dilucidar en el futuro próximo, pero se refieren a la condición de la llamada “brecha del producto (crecimiento potencial de la economía contra lo que ocurre), que tiende a cerrarse, así como la posibilidad que el tipo de cambio se siga depreciando por los desórdenes financieros globales, aunque lo último estará por verse. Cabe considerar una mayor contracción de la economía global y en particular la de EU, que redujesen los flujos de comercio, en lo general.

Son muy importantes las observaciones finales de Banxico sobre la urgencia por encontrar otras fuentes de crecimiento, distintas a las que provienen de la economía estadunidense (el principal motor desde hace ya muchos años) toda vez que ésta tenderá a contraerse en su ritmo de expansión. Y no sólo el año próximo, sino de manera estructural. Esto último no lo dice Banxico; es mi opinión. Ahora sí, urgen las reformas estructurales. Suerte.

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