Matar al Messenger
Este serviciode mensajería ha suscitado controversia por el uso que le han dado las redes terroristas.
Durante los últimos cinco días Londres ha sufrido severos disturbios ocasionados bajo la excusa del asesinato a manos de policías de un joven presuntamente armado. Estos disturbios se centraron originalmente en comunidades con condiciones socioeconómicas bajas, casi todas cercanas al centro de Londres. Sin embargo, al día de hoy, se ha expandido ya a localidades fuera de Londres y ha ocasionado severos destrozos a negocios, hogares y la muerte de una persona.
Todo parece indicar que los causantes de dichos eventos son en su mayoría los llamados Hoodies (así llamados por las capuchas de las sudaderas que usan para cubrir sus caras), delincuentes juveniles que no cuentan con oportunidades de empleo o estudio, una versión inglesa de los ninis mexicanos. Generalmente son jóvenes de zonas urbanas de bajos ingresos y que viven de las subvenciones que les proporciona el propio Estado.
Sin embargo, las razones detrás de estos eventos son muchas: parece que todo ello es el efecto de recortes en el gasto público ante las medidas de austeridad implementadas por el gobierno de David Cameron, el alto desempleo y la falta de oportunidades e incluso la marginación de comunidades de inmigrantes en el Reino Unido.
Ante todo ello, llama también la atención el debate que se ha suscitado por la forma en que se han usado las redes de telecomunicaciones de ese país para cometer actos criminales. En específico, estos grupos de jóvenes han usado el servicio gratuito de mensajes de la plataforma móvil BlackBerry. Es un servicio que es casi imposible de acceder por parte de autoridades o terceros. Incluso, en México, dicho servicio es ampliamente utilizado por la clase política, empresarios y ciudadanos para comunicarse en forma confidencial y segura, incluyendo el Presidente de la República, gobernadores y legisladores. Por ello, en aquél país es un servicio que resultó ideal para perpetrar redadas a tiendas, ataques a ciudadanos y en propiedad ajena.
Este debate se ha dado ya durante al menos dos años en países como India y Arabia Saudita, donde el mismo servicio ha suscitado controversia por el uso que le han dado redes terroristas en esos países para comunicación confidencial.
Cabe la duda de si las autoridades tiene la facultad de solicitar intervenciones a un servicio que, por su propia naturaleza, es encriptado, seguro y casi imposible de intervenir. Para ello, los gobiernos de los países antes citados ya han solicitado la posibilidad de ingresar a los textos que por ahí se intercambian, so pena de eliminar por completo este servicio en estos países.
Lo que es cierto es que, conforme se multiplican los medios por los que se pueden comunicar las personas, se multiplican también los señalamientos de los crímenes que se pueden cometer u organizar a través de ellos.
Sin embargo, no hay que matar al mensajero. En todo caso, en el Reino Unido, India o México habrá que utilizar otras formas de inteligencia policial.
Diputado federal. Presidente de la Comisión de Acceso Digital.
Twitter: @rperezalonso
