No falta mucho…

- Lo ocurrido ayer no requiere de explicaciones.

- Es parte de la fase del

Creo que lo que ayer presenciamos en los diversos mercados habla por sí mismo y creo que no todo puede atribuirse a la reducción de calificación de la deuda externa de Estados Unidos y que comenté ayer, pero sí una buena parte. Habrá sin duda diversas opiniones sobre esto, pero la caída que hemos observado en las semanas recientes y la de ayer en particular, aun cambiando la escala de una de formato aritmético a otro logarítmico (que permite juzgar mejor los cambios en términos porcentuales), se ve terrible.

Desde hace un buen rato he escrito sobre la tendencia bajista de los mercados, en particular por supuesto sobre lo que pasa en el mercado mexicano, pero como siempre no es lo mismo suponerlo que atestiguarlo. Sí, los cambios de estándares, como lo que estamos viviendo ahora, nos causan desconcierto y contribuyen a exacerbar los ánimos y las condiciones que dominan o definen la tendencia que muestra el comportamiento general del mercado y en ese sentido, hace mucho aprendí algo que estoy seguro he compartido muchas veces con usted, amigo lector, en este y otros espacios: los mercados no se equivocan, pero si pueden ver mal.

Y creo que estamos en el caso. Quizá hay una exageración en el movimiento bajista de los días recientes, pero no hay algo que me diga que lo que estamos presenciando es una corrección de la tendencia alcista. Es decir, considerando que el máximo histórico del IPC mexicano es 38,900 puntos —en números redondos— alcanzado el 3 de enero de este 2011 y que los intentos que este indicador ha hecho de retomar la trayectoria alcista se han detenido en 38,000 a principios de abril, en 37,000 a principios de julio y últimamente (hace una semana) en 36,300, creo que no pensar en una baja es más bien un buen deseo, sobre todo cuando ayer llegó en el punto más bajo de la operación a 31,562, nivel muy cercano al del cierre que estuvo en 31,716.

Ciertamente la baja de ayer es muy importante, 5.9% y se asemeja a lo que ocurrió con los índices de EU. Pero con todo y todo, creo que es posible que aún veamos algo más hacia abajo, antes de poder decir que el mercado encontró un nivel de valuación adecuado, así como para empezar a comprar con cierta confianza, es decir que la fase de “pánico” ha concluido y la de “capitulación” ha empezado, usando los más ortodoxos términos de lo que muchos llaman la Teoría Dow y que yo respeto mucho, pero que hasta dónde sé, no es tal, ya que Charles Dow, nunca tuvo la intención de integrar un cuerpo teórico, a partir de sus ideas y observaciones.

Pero en cualquier caso, los niveles actuales de precios, sí nos son los más bajo que veremos en esta trayectoria de baja, pues no están muy lejos de alcanzarles. Tanto en el S&P 500 como en el IPC mexicano, las zonas de congestión de precios anteriores están próximas a los niveles actuales. Es probable que generen un “rebote” importante. En términos del IPC, si bien no me extrañaría verle bajar 1,000 puntos o algo más en las jornadas próximas para acercarle a la zona de los 30,000 puntos, es posible que de ahí arranque para buscar la región de los 33,000/34,000 puntos, lo que de ocurrir —que de sí sería una buena cosa—, no haría más que llevar al IPC a un nivel que alcanzó en su intento de recuperación previo (el de los 36,300, mencionado párrafos atrás), lo que confirmaría la tendencia de baja.

En estos momentos o en todo caso, en situaciones como la de ahora, prefiero referirme a los eventos del mercado en términos puntuales de análisis técnico, pues las condiciones permiten que se puedan hacer un montón de hipótesis sobre el estado de cosas y de cómo éstas pueden evolucionar. Y cómo cuando se trata del mercado, en el fondo se está hablando de operar lo más eficientemente que se pueda, pues recurro a la herramienta que mejor conozco para estos efectos y que sabiendo que no es infalible —afortunadamente— sí ayuda a tal propósito.

Sobre todo, cuando lo que reina es la confusión, como creo que hoy ocurre. Hay cosas que pueden estimarse e incluso algunas que permiten ensayar alguna predicción, pero está claro que otras, como las razones por las que los políticos deciden, son más difíciles de predecir o de modelar. Por eso es que uso algo que me ha dado resultado y que he compartido con usted. Mañana me ocupo de los temas que requieren algunas decisiones que un servidor no puede tomar. Suerte.

Temas: