Descalificadoras: un duopolio impune

El gobierno de Estados Unidoses el que ha permitido que la corrupciónde Moody

En mayo de 2008, el Financial Times informó que un error de cómputo hizo que en 2006 Moody’s calificara erróneamente como AAA papeles financieros de deuda valuados en miles de millones de dólares. El error se descubrió por la misma agencia en enero de 2007, pero no fue sino hasta enero del año siguiente que rebajó los instrumentos cuatro clasificaciones. En septiembre de 2009, Moody’s y Standard & Poor’s otorgaron calificaciones AAA y AA a AIG y a Lehman Brothers. No era que no hubiera síntomas de los problemas de Lehman Brothers, pues otras agencias calificadoras, sin la influencia del duopolio mencionado, habían rebajado los papeles de esa firma desde 2008 y habían advertido de su alto riesgo. Como se recordará, el 15 de septiembre, Lehman Brothers se declaró en quiebra y AIG recibió, un día después, un paquete de rescate multimillonario por parte del gobierno estadunidense. En las audiencias organizadas por la Cámara de Representantes, las agencias argumentaron las razones de su benévola calificación: “Pensaban que el gobierno iba a salvar a Lehman Brothers”. A la pregunta de si alguno de los analistas que llevaban las cuentas de AIG y de Lehman había sufrido algún castigo o despido, los representantes del duopolio, Moody’s y Standard & Poor’s, así como su hermana menor, Fitch Ratings, declararon que nadie había sido castigado o perdido su empleo.

En Estados Unidos, en la serie de audiencias congresionales sobre el colapso del mercado de hipotecas basura en 2007, hasta las que se llevaron a cabo después del colapso de Lehman Brothers, también testificaron una serie de ex ejecutivos de Moody’s y de Standard & Poor’s. El núcleo del problema quedó claro. El modelo de negocios de estas calificadoras propicia conflictos de interés e incentiva a que las agencias inflen o maquillen sus calificaciones para premiar a quienes les pagan. Es decir, son los agentes emisores de instrumentos financieros los que pagan jugosas comisiones al duopolio. Y aunque ante el escándalo de sus errores se han instrumentado algunas medidas contra la corrupción, como la rotación de cuentas entre sus analistas, la verdad es que el incentivo para mentir y no acabar con la gallina de los huevos de oro rebajando los papeles de sus clientes, es mucho más poderoso que cualquier medida anticorrupción. Como dijo uno de los ex ejecutivos que declararon en las audiencias: “El modelo de negocios impidió que los analistas le dieran prioridad al interés de los inversionistas”.

Ha sido el gobierno de Estados Unidos el que ha permitido que la corrupción del duopolio Moody’s y Standard & Poor’s haya quedado impune, a pesar de que éste jugó un papel de gran influencia en la crisis que tiene a la economía mundial al borde de la quiebra desde 2008. Las autoridades estadunidenses no aplicaron a Lehman Brothers el dicho aquel de que “es demasiado grande como para dejarla caer”, pero sí lo han aplicado al duopolio respaldando la autoridad pervertida de las agencias que engañaron a millones de inversionistas ya sea no dando a conocer durante un año el error descubierto en la calificación de instrumentos de derivados, ya sea dando grado de inversión a los instrumentos de Lehman Brothers y de AIG, ignorando los datos duros que avisaban de una quiebra inminente, ya sea sistemáticamente dando prioridad a los intereses de sus clientes, los emisores de instrumentos financieros y no a los de los inversionistas. Con el rebajamiento de AAA a AA+ de sus papeles de deuda, el gobierno estadunidense recoge ahora los frutos ingratos de su permisividad ante los delincuentes de cuello blanco y corbata Hermès.

El modelo del duopolio está acabado y no hay reforma que lo arregle. Si es el agente emisor el que paga a las agencias calificadoras, el incentivo para mentir es demasiado grande. Se requiere un modelo diferente, tal vez que paguen los inversionistas, es decir, los interesados en conocer el riesgo de sus inversiones. Pero más importante que todo es que en la vigilancia y seguimiento de este tipo de instituciones, participe y de forma no meramente simbólica, la sociedad civil. Para esto y más, nos vemos en Twitter: @ceciliasotog.

        *Analista política

            ceciliasotog@gmail.com

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