Verano agitado
Es indispensable que se entienda que el responsable de un crimen es el criminal.
Uno supone que en el verano reinaría la tranquilidad absoluta. No obstante, en esta ocasión, no parece tal.
Los alegres legisladores estadunidenses pusieron al borde de la quiebra a la primera potencia del mundo, mientras que en México nos damos topes entre unas elecciones amenazadas por el crimen organizado, como en Michoacán, y un Poder Legislativo en pleno pulso mediático con una organización ciudadana, mientras las reformas siguen durmiendo el sueño de los justos.
Un oporto helado, pan campesino y jamón serrano. Recuperando el sosiego.
Aperitivo: Arroz rojo
Hoy, como en cualquier democracia moderna, es preciso y deseable dialogar con la sociedad, en sus múltiples manifestaciones, con el objeto de conocer sus percepciones, necesidades y demandas, a efecto de construir un buen juicio para legislar.
Puedo entender la desconfianza del movimiento de Javier Sicilia. Es lógica, tras años de autoritarismo. Entiendo perfectamente el dolor del poeta, tras la muerte de su hijo. Sin embargo, antes de romper un diálogo por la adopción en comisiones del proyecto de Ley de Seguridad Nacional, es urgente enfocar bien los problemas.
La seguridad nacional (a diferencia de la pública) hace referencia a aquello que amenace o ponga en riesgo al Estado, incluyendo en ello a la población, gobierno y territorio. Atiende a la agenda nacional de riesgos. A diferencia de la seguridad pública, esto incluye conceptos como desastres naturales, terrorismo, sabotaje o epidemias.
Sin embargo, el desmedido crecimiento de los grupos delincuenciales ha supuesto que el crimen organizado se convierta en una amenaza al Estado mismo, por lo tanto, un asunto de seguridad nacional. Frente a la falta endémica de policías capaces y honestos, el Ejército ha tenido que salir a recuperar los espacios públicos y a fungir como contención a esa amenaza.
Ciertamente existe un desarrollo reciente de una Policía Federal capacitada y sólida. Habrá que esperar a que florezca en todo su esplendor para que desplace por completo al Ejército en el combate al crimen. Mientras tanto, en conjunto, reducen el fenómeno de la delincuencia organizada a un problema de seguridad pública.
Sin embargo, para poder realizar esa labor, es necesario regular las bases de su participación para darle certeza, tanto a las Fuerzas Armadas, como a los propios ciudadanos.
De eso trata la reforma a la Ley de Seguridad Nacional. Entiendo que Javier Sicilia, como muchos de nosotros, no queremos ver al Ejército en la calle en labores policiacas (ni el Ejército mismo); sin embargo, ¿cuál sería la propuesta alternativa? ¿Debe entonces el Ejército cesar la presión contra el crimen? ¿Qué quiere decir la “Seguridad Humana”? ¿No se busca reducir al crimen organizado, el verdadero y real autor y responsable de semejantes atrocidades que hemos padecido?
Es indispensable que se entienda que el responsable de un crimen es el criminal. También lo es que el Estado, a través del gobierno, nos debe procurar seguridad y justicia con los medios a su alcance, y también asegurar el diálogo con la sociedad, así como garantizar el respeto a las garantías, libertades fundamentales y derechos humanos.
Es lo que se esperaría del diálogo entre cualquier movimiento ciudadano y los poderes del Estado. Insisto: para derrotar al crimen, gobierno y sociedad deben jugar en el mismo equipo. El otro, son los criminales.
Verano agitado.
Piatto forte: Carnitas a la michoacana
Esta semana nueve encuestadores fueron retenidos en Michoacán y, por fortuna, liberados posteriormente. Éstas personas realizaban encuestas electorales para las prestigiadas firmas consultoras Mitofsky y Parametría.
Aunque su liberación es materia de reconforte, su retención es síntoma de una aguda problemática de presencia y control social del crimen organizado, y es que, más que una confusión, la naturaleza de la retención fue la de verificar la identidad de los encuestadores por parte de grupos del crimen organizado.
Aun liberándolos, la amenaza está latente. Es, por tanto, exigible a la autoridad a que garantice la seguridad en el proceso. No que sugiera que no pasa nada, como lo hizo el gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, o el impresentable alcalde de Apatzingán. ¡Lo que hay que oír!
Verano agitado.
Dolce: Pastel de queso
La crisis por el techo de deuda en Estados Unidos, es meramente política.
El Partido Republicano, con una crisis de liderazgo, con grupos enfrentados entre sí, un procedimiento normal lo llevaron al límite con el objeto de mostrar la vulnerabilidad del presidente y la fragilidad económica, previo al año electoral.
Y de paso, de manera irresponsable, provocar una grave afectación económica por la gran incertidumbre que generaron. Tan es así que, por vez primera en la historia, S&P redujo ayer la calificación crediticia de EU.
Si, también se desnudaron a sí mismos.
Verano agitado.
Ay, un café en zona franca.
Twitter: @CiroDi
