La carrera chilanga
Los perredistas tienen al menos cinco en sus filas que sueñan con suceder a Ebrard. Todos han estado muy activos, el chiste es figurar...

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Mucho movimiento en el cuartel nacional de cada partido. La víspera de la campaña presidencial les inquieta los nervios y, a decir verdad, nos entretienen con el show. Pero acá en la capital del país también viene fuerte la grilla en busca del sucesor, o sucesora, del jefe de Gobierno. Muchos apuntados, muchos los suspirantes por despachar en el Palacio del Ayuntamiento y, cómo no, si es la gran plataforma para tirarle a la grande.
En el PRD, que han sido los consentidos del electorado chilango desde que nos olvidamos del jefe del Departamento y llegó la Jefatura de Gobierno, aquéllos, los perredistas, tienen al menos cinco en sus filas que sueñan con suceder a Ebrard. Todos han estado muy activos, algunos subrayando lo mejor de sus logros y, otros, construyendo grupos en apoyo a ellos mismos. El chiste es figurar, y figurar bien. Y es que, lo sabemos, la candidatura perredista viene tradicionalmente acompañada del apoyo del PT (aunque hoy tiene la disyuntiva de darle todo su amor a Gerardo Fernández Noroña, que también ya alzó la mano) y del ahora Movimiento Ciudadano… ¡Ah!, sin embargo, para sorpresa, este año también tienen a Morena, el grupo más difícil de convencer.
Y ahí están Martí Batres, secretario de Desarrollo Social del DF; Miguel Ángel Mancera, titular de la PGJDF; Mario Delgado, el secretario de Educación capitalino; Alejandra Barrales, presidenta de la Comisión de Gobierno en la ALDF, y Carlos Navarrete, que desde el Senado levanta la mano para ser de los “primis” que aspiran a la candidatura. Y es que Navarrete, según me decía ayer, en la Segunda Emisión de Cadenatres Noticias, que aún falta tiempo para que los perredistas se decidan por alguno; que será por ahí de octubre-noviembre cuando inicie bien (porque, aunque no lo crea, todo este ruido electoral tiene el carácter de extraoficial) y hasta febrero ya se tendrá un nombre. Aunque por ahí le aventó un guiño a Marcelo Ebrard, por lo que igual se hace el consentido para la sucesión, y apoyó la declaración de Carlos Fuentes con respecto al jefe de Gobierno.
Y es que el PRD, gracias a esos 13 años al frente del gobierno de la ciudad y de la mayoría de las 16 delegaciones que la forman, es el partido en el que más suspirantes hay, pues ha tenido plataforma de sobra para aquellos que buscan posicionarse como posibles sucesores.
Porque, siendo sensatos, la batalla para el PRI y el PAN pinta un tanto más complicada, si no en la elección de su candidato, sí en el convencimiento que deberán hacer en un territorio que lleva más de diez años tiñéndose de amarillo en su mayoría.
En el tricolor es Beatriz Paredes quien podría hacer uso de ese capital político que carga después de la dirigencia nacional que dejó al arribar Moreira. Su nombre y convocatoria, es lo que más peso y oportunidad podría darle a los priistas para posicionarse como un partido competitivo en la capital. Aunque también se escucha el nombre de María de los Ángeles Moreno, quien, a pesar de su larga trayectoria, tiene, justamente en ese reconocimiento público del que goza Paredes, su principal obstáculo… aunque, bueno, por ahí, Cuauhtémoc Gutiérrez, mejor conocido como “el basuritas”, ya se ha gastado una lana poniendo anuncios espectaculares para promoverse.
Y en el cuartel de los panistas capitalinos, que van siempre contra el gobierno perredista con peculiar entusiasmo, se escuchan tres nombres. El primero, que podríamos contar, y perdón si se hieren susceptibilidades, como de chocolate. Y es que a Carlos Orvañanos, el susodicho y actual delegado en Cuajimalpa, aunque apuntadísimo, no le alcanzan las ganas. O al menos no, si se tiene enfrente a Gabriela Cuevas y Mariana Gómez del Campo, la primera, diputada federal; la segunda, en la Asamblea Legislativa, aguerridas cada una en su trinchera, aunque con sus diferencias, pues Cuevas no es panista radical y se reconoce con más disposición al diálogo.
Ahí la quiniela ya sólo es cuestión de tiempo para comenzar a tachar nombres…