Insólito siglo

La deuda pública de EU alcanzó 100% del PIB al día siguiente de que el Congreso aumentara su techo legal.

Insólito, término que mejor define los sucesos del presente siglo XXI.

La vertiginosidad tecnológica ha sido sorprendente, lo vemos por ejemplo en el avance digital con nuevos dispositivos de almacenamiento de datos, en la mayor intensidad en la expansión de la telefonía móvil, en el apagón analógico, en la televisión digital terrestre. Asimismo, existe una mayor conciencia sobre el cambio climático, básicamente motivada por la serie de fenómenos —¿naturales?—  que han sacudido distintas regiones del planeta.

Política y económicamente, el episodio fundamental que ha marcado al siglo XXI es el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 a las Torres Gemelas en Nueva York, correspondido con visceral guerra contra el terrorismo, visualizado por George W. Bush, principalmente en Irak y Afganistán.

 A partir del 11-S las reglas de convivencia internacional se complicaron sin retorno. Estados Unidos, invencible coloso, grande entre los grandes, fuerte entre los fuertes, resultó vulnerable y vulnerado.

El alto compromiso económico de ser la primera potencia mundial, aunado a la activa y simultánea participación en distintos frentes bélicos, ha afectado severamente la estabilidad financiera de Estados Unidos, nación que ha visto mermado su liderazgo,  convertido en el principal deudor a nivel mundial, con terrible boquete en su deuda pública y enormes dificultades para no entrar en default por impago de sus obligaciones. Un dato fuerte: de 1980 a la fecha, la deuda pública de EU se ha multiplicado en más de 16 veces.

Ronald Reagan —1981-89— recibió  deuda pública por 880 mil millones de dólares, misma que, por la “Reaganomics”,  llegó  hasta casi tres billones de dólares. William Clinton —1993-2001— moderó exitosamente la situación deficitaria heredada. George W. Bush  —2001-09— casi duplicó el déficit, de 5.7 mil a 9.96 billones de dólares, básicamente por el costo de las guerras en Irak y Afganistán. Barack Obama —2008-11— ha elevado el déficit hasta 14.29 billones de dólares, por la continuación  de las campañas en Irak y Afganistán y por el Plan de Estímulo contra la Crisis.

Barack Obama, casi en tiempo límite obtuvo el visto bueno del Congreso para elevar el ya alcanzado techo de endeudamiento federal en 2.4 billones de dólares adicionales. Dicha aprobación ignora la intención de Obama de aumentar impuestos a los más pudientes, además la misma implica recortes inmediatos al gasto por un billón de dólares básicamente en defensa y seguridad.

Lo cierto es que a Obama el Congreso se la hizo de tos. ¿Sabía usted que desde 1980 el techo de endeudamiento ha sido ampliado por el Congreso en 47 ocasiones?

Por lo pronto, Obama no salió nada bien librado de dicha desgastante negociación. El premio Nobel Paul Krugman considera que el acuerdo es desastroso para una economía ya deprimida y, según él, Obama se rindió. A su vez Putin declaró que Estados Unidos es un  parásito de la economía mundial por condenar a la permanente inestabilidad por culpa de su deuda. Mi percepción es que Obama ganó tiempo, que bien aprovechado podría capitalizar a su favor, presentándose a la reelección libre de presiones presupuestales.

Otro dato duro: la deuda pública de EU alcanzó  100% del PIB al día siguiente de que el Congreso aumentara su techo legal.

La recesiva economía estadunidense no será sacudida con parches, el desempleo en 9%, el patrón oro amenazando seriamente al dólar, la calificación crediticia vulnerable, un horizonte verdaderamente complicado.

La situación actual permite predecir  que lo insólito seguirá definiendo los sucesos de nuestro siglo.        *Analista

            jrubi80@hotmail.com

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