Jaque al Congreso
El poeta Javier Sicilia se ha montadoen el desprestigiode los legisladores para ponerlos de rodillas.

Francisco Garfias
Arsenal
Los diputados parecían ayer novias despechadas. No ocultaban su pesar por la actitud de Javier Sicilia. Ya le pidieron perdón por ser omisos; pospusieron la aprobación de la controvertida Ley de Seguridad Nacional; lo invitaron a retomar el diálogo directo con ellos, accedieron a incorporar a sus seguidores a la revisión de la polémica minuta aprobada por el Senado, pero el poeta los mandó a volar.
Pero el hombre, autoerigido en representante único de los ciudadanos, insiste en que los legisladores “traicionaron” su palabra.
Llegó, eso sí, al Palacio Legislativo. No quiso entrar. Se quedó en la entrada principal, a pesar de que en el Salón Protocolo del recinto legislativo lo esperaban, desde la una de la tarde, integrantes de la Junta de Coordinación Política, y muchos otros diputados.
“No hablaré donde hay simulación”, explicó el poeta.
Sus palabras calaron hondo en legisladores que lo respetan. Josefina Vázquez Mota, presidenta de la citada Junta, se sintió obligada a responderle públicamente: “No hubo engaño ni traición”, declaró, categórica, la diputada del PAN.
El líder del Movimiento por una Paz con Justicia y Dignidad aprovechó la nube de cámaras y reporteros que lo seguían para amagar con una suspensión del, ¿diálogo?, hasta que los diputados “den una señal de que cumplirán su palabra”. Hace como que no entiende el proceso legislativo. Lo único que acepta es que se rechace, sin discusión, la minuta que aprobó el Senado en abril de 2010.
¿Será que no puso atención cuando Manlio Fabio Beltrones le dijo en el Alcázar que 40 legisladores no pueden decidir por 500 diputados y 128 senadores? ¿Será que no está enterado de la obligación de los legisladores de cumplir en forma irrestricta con el proceso parlamentario? ¿Será que no intuye que el dictamen está técnicamente congelado? Lo dudamos.
Sicilia, hay que admitirlo, ha salido de gane. Su estrategia ha funcionado. Se ha montado en el desprestigio de los legisladores para ponerlos de rodillas. La aprobación de la Ley de Seguridad Nacional, que daría cobertura legal a la intervención de las Fuerzas Armadas en la guerra contra el narco, no sólo queda en stand by, sino que representantes del movimiento, y otras organizaciones de la sociedad civil, van a ser incorporados a la revisión del proyecto.
La Junta de Coordinación Política de la Cámara baja dio a conocer, en un comunicado, que reitera el compromiso de mantener el debate sobre la totalidad de la minuta para discutirla, analizarla, aprobarla, modificarla o, en su caso, rechazarla. “El interés de los grupos parlamentarios es, y ha sido siempre, el respeto a los compromisos con la sociedad civil”, puntualiza el comunicado.
En el Salón Protocolo del Palacio se quedaron esperando al poeta integrantes de la Junta de Coordinación Política, y muchos otros diputados de todos los partidos. La expectativa era grande. Allí estaban Josefina, Beatriz Paredes, Alejandro Gertz, Javier Corral, Porfirio Muñoz Ledo, Alfonso Navarrete, Pablo Escudero, Carlos Alberto Pérez Cuevas, Mario di Costanzo, Pedro Velázquez, Laura Itzel Castillo…
Versiones iban y venían de lo que ocurría en ese cónclave, realizado a puerta cerrada, pero ya sin Sicilia. Un testigo presencial afirma que Laura Itzel, del PT, recibía “línea”, vía celular, de lo que debía decir. El que le daba “instrucciones” no era otro que el padre Miguel Concha, quien asegura que la minuta sobre la Ley de Seguridad Nacional violenta las garantías individuales y da poderes excesivos al Presidente.
Otros dicen que el panista Javier Corral, cuyas posturas se acercan a las del Movimiento para una Paz con Justicia y Dignidad, manifestó inconformidad con Sicilia. No le gusta que se erija como representante único de la ciudadanía, nos aseguran.
Otro petista, Mario di Costanzo, tuiteó lo que sucedía en la reunión. El último que leí, al final del encuentro, celebraba: “¡Lo hicimos! Se detiene la LSN”.
Sicilia será condecorado con la Medalla Sentimientos de la Nación, que otorga la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero. El ex diputado federal del PRD Cuauhtémoc Sandoval, quien se perfila como secretario de Migración y Asuntos internacionales del gobierno de Ángel Heladio Aguirre, nos dijo que ayer entregó la carta en la que se le notifica de la distinción.
La ceremonia se llevará a cabo el 13 de septiembre en aquella entidad. Sandoval ya se entrevistó con integrantes del equipo del poeta, para “cuadrar la fecha”. Por esos días, la Caravana para una Paz con Justicia y Dignidad, que ya hizo un recorrido por el norte, andará por varios estados del sur.