No se nos olvidará

En el año 2000 algunos personajes de la clase política decidieron ejercer el voto útil en favor de Vicente Fox, aunque ahora tienen cargos en los partidos emergentes de izquierda.

Seguramente los que nacieron en los años cincuenta nunca olvidarán el movimiento estudiantil y la represión del 68.

A los nacidos en los sesenta no se nos olvidará la pasión de participar en la elección de 1988 por primera vez y la decepción por el fraude electoral; tampoco se nos olvidará que somos las generaciones de las crisis económicas, y no se nos olvidará cuando el voto era manipulado para que el PRI ganara, en todos lados, todos los cargos de representación popular.

 Y así podemos seguir enumerando lo que no se nos olvidará a los que vivimos intensamente esos momentos de movimiento social, reformas constitucionales y creación de instituciones como el Instituto Federal Electoral, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, entre otras.

Pero, hoy, a las generaciones que nacieron a finales de los setenta y los ochenta les es ajeno lo que a otros no se nos olvidará, porque ellos apenas empezarán a votar y no conocieron esta historia contemporánea más que en las columnas de los diarios o en los libros de los pensadores sociales.

Ellos no saben que el PRD nació a partir del registro del Partido Mexicano Socialista y quizás no recuerdan que lo presidía Heberto Castillo.

Por estas y otras razones es que el PRI tiene la gran oportunidad de volver a gobernar al país en 2012 pero, también, porque la alternancia, a la vista de los ciudadanos comunes, no les benefició en lo absoluto, no ha habido movilidad social, sigue creciendo el número de pobres y para colmo vivimos bajo amenaza de nuevos problemas económicos mundiales.

En ese contexto es que los integrantes del PRI se reagrupan y cierran filas, se cobijan mutuamente y empiezan a “tejer fino”.

Así lo demostró el acto del Informe de la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco en Yucatán. Se les ve eufóricos a los viejos priistas tecnócratas y estatistas, pero a los nuevos se les ve magnánimos y convencidos de que 2012 será el retorno a Los Pinos.

Muchos factores indican que así será pero, quizás, el factor de mayor peso es la división de la izquierda y el costo de la alternancia en el gobierno del PAN.

En el caso del PRD no sólo están divididos entre los que están adentro perteneciendo al grupo que apoya a Andrés Manuel López Obrador o al grupo que apoya al jefe de Gobierno, sino a los que alguna vez  estuvieron en sus filas y ahora participan en diferentes trincheras fuera del partido.

 Es decir, el voto de la izquierda estará dividido o, en el mejor de los casos, se encauzará al voto útil, ya que por una parte, tal vez, Marcelo Ebrard logre quedarse con la candidatura del PRD y AMLO con la de Convergencia y PT, sin embargo, al verlos como candidatos perdedores, sus seguidores, y hasta los afiliados, quizás prefieran hacer más competitiva la contienda presidencial y voten por la candidata del PAN o tal vez decidan hacerlo por el del PRI (escenario más probable).

Este escenario no es descabellado, toda vez que incluso los estados que gobierna la alianza (PRD-PAN), como Oaxaca, Guerrero, Puebla y Sinaloa, la encabezan  personajes más identificados con el gobernador Enrique Peña Nieto o con el senador Manlio Fabio Beltrones o con la maestra Elba Esther Gordillo que con Andrés Manuel López Obrador o Marcelo Ebrard o Josefina Vázquez Mota.

Recordemos que en el año 2000 algunos personajes de la clase política decidieron ejercer el voto útil en favor del entonces candidato Vicente Fox Quesada, aunque ahora tienen cargos en los partidos emergentes de izquierda.

El caso del PAN es menos complicado desde el punto de vista político porque, aun cuando haya varios precandidatos y se vean divididos en este momento, por lo menos, no está ninguno de ellos despotricando en contra de los otros, como lo hace AMLO en contra del PRD.

Pero, desde el punto de vista del ejercicio de gobierno, el PAN cargará con una serie de problemas que no se han resuelto: Tal es el caso de la pobreza en donde, por cierto, el órgano que la mide es juez y parte porque depende de  la Secretaría de Desarrollo Social.

        *Maestra en derecho constitucional por la UNAM

            ruthzavaletas@yahoo.com.mx

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