Peloteo legislativo
La Comisiónde Gobernación le hizo un cambio de fondo a la minuta del Senado en lo relativo al fuero de guerra.

Francisco Garfias
Arsenal
En el Ejército y la Marina no deben de estar muy cómodos con el nuevo retraso de la Ley de Seguridad Nacional. El famoso paraguas jurídico para dar cobertura legal a su intervención en la lucha contra la delincuencia organizada —más de 40 mil muertos— nomás no acaba de abrirse.
La decisión de trabajar en conferencia con el Senado de la República, aprobada ayer por los diputados, hace imposible que la ley se pueda aprobar en un periodo extraordinario, a mediados de este mes, como llegó a afirmarse.
Es un hecho que no habrá dictamen para el 12 de agosto, fecha en que vence el plazo impuesto por la Junta de Coordinación Política, órgano de gobierno de la Cámara de Diputados. La Comisión de Gobernación votó ayer solicitar una prórroga para estar en condiciones de hacer un “trabajo de consenso” con la Cámara alta.
Los diputados buscan evitar lo que el priista José Ramón Martel llama “peloteo legislativo”. Es decir, que lo que apruebe una Cámara lo modifique la otra, y vuelta para atrás. Suena bien, pero traduce inconformidad por lo alcanzado hasta ahora.
En el predictamen aprobado ayer, la Comisión de Gobernación le hizo un cambio de fondo a la minuta del Senado. Tiene que ver con el controvertido fuero de guerra. En adelante, y de conformidad con el modificado artículo primero de la Constitución, los tribunales ordinarios serán los que se encarguen de investigar y sancionar las conductas de violación a los derechos humanos, de parte de las Fuerzas Armadas.
- Hace apenas unos días charlamos del tema con un oficial del Ejército. “Estamos cada día más acotados”, advertía el hombre. Pero también insistía en la responsabilidad que tienen los medios de comunicación de hacer notar que la controvertida ley no es un traje a la medida de las Fuerzas Armadas ni un manto para proteger las violaciones a los derechos humanos. “Es una Ley de Estado, la vamos a acatar, y que se preocupen los gobernadores”, recalcó el oficial.
El Ejército tiene 45 mil hombres desplegados en distintos operativos. El oficial admite que las quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, por excesos de sus elementos, se han multiplicado. De ese elevado número de quejas, la CNDH apenas ha hecho cuarenta y tantas recomendaciones, puntualizó.
- El presidente de la Comisión de Gobernación, Javier Corral, es el que menos prisa tiene de aprobar la Ley de Seguridad Nacional, como la mandó el Senado. En el pasado periodo ordinario se opuso a la aprobación inmediata de la famosa minuta. Tantos dedos le apuntaban como responsable del retraso, que llegó a declarar “me quieren hacer el perro del mal” de las Fuerzas Armadas.
El diputado del PAN ha recogido las objeciones que los defensores de los derechos humanos le han hecho a la minuta aprobada por el Senado. Apenas la semana pasada, en el Alcázar de Chapultepec, Javier Sicilia y sus seguidores, muy amigos de Corral, exigieron a diputados y senadores comprometer un “no” a la Ley de Seguridad Nacional. El padre Miguel Concha, director del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, jura que es violatoria de las garantías individuales.
- Muy extraña y lamentable resulta la desaparición de nueve encuestadores en Apatzingán, Michoacán. Seis eran de Mitofsky; que dirige Roy Campos; tres de Parametría, de Francisco Abundis.
¿Se tratará de una confusión?, como supone este último. ¿Será un ominoso mensaje del crimen organizado?, como otros especulan. De lo único que no queda duda es de que, en algunas regiones, será muy difícil no sólo levantar opinión; sino ser funcionario de casilla en las próximas elecciones.
A ver quién le entra.
“Son seis (los desaparecidos) Aún tenemos fe”, nos dijo Roy Campos, al comentarnos, por SMS, la desaparición de sus encuestadores.
La empresa Consulta Mitofsky hizo un “llamado a la solidaridad” en su página de internet. De paso, mandó un crítico mensaje a las autoridades: “No se puede permitir que lo mejor de nuestro país, su gente, no pueda ejercer su trabajo con libertad y seguridad. Les pedimos no abandonar sus esfuerzos y buscar que aparezcan”.
- A Marco Adame lo ubican como una de las cabezas de El Yunque, el ala más conservadora del PAN. Muchos suponen que eso constituye un apoyo automático al góber piadoso, Emilio González Márquez, en la contienda por la candidatura presidencial panista.
“Soy equidistante”, repuso el mandatario morelense, cuando le pedimos que ratificara su apoyo al jalisciense. “Pero equidistancia —aclaró— no es indefinición o pasividad. Todo lo contrario. El nombre del juego para el PAN es unidad. Todos estamos en eso”
ARSENAL, Diario Digital