Acapulco tras la pérdida del Tianguis
- Graciela Báez, secretaria de Turismo de Guerrero, tiene la oportunidad de regresarle a la entidad el potencial turístico que ha perdido.

Carlos Velázquez
Veranda
El anuncio de que Graciela Báez, secretaria de Turismo de Guerrero, registró el nombre del Tianguis Turístico de Acapulco provocó interpretaciones contradictorias, cuando se trata de una decisión que no se opone al Tianguis México.
Báez, economista egresada del ITAM, se desempeñó como funcionaria de Bancomext en los Países Bajos, hoy tiene la oportunidad de capitalizar una decisión que fue negativa para Acapulco como destino turístico.
Mientras Manuel Añorve, presidente municipal del puerto, quiso utilizar la pérdida del Tianguis para tratar de recuperar parte de su mermado capital político, la funcionaria estatal tiene la oportunidad de regresarle a Guerrero el potencial turístico que ha perdido.
Contar con el registro del nombre del Tianguis es el primer paso para organizar el próximo año un evento muy diferente al que se realizó durante 36 años en ese destino.
La idea es comercializar los destinos guerrerenses, con énfasis en el puerto, y convocar a los mayoristas de los mercados emisores más importantes para esa entidad, centrándose en los segmentos más rentables, como son el de bodas y el de turismo de negocios.
Si además se considera que la construcción del túnel que conectará el área de Acapulco Diamante con la costera, que deberá desahogar en buena medida los problemas de tránsito de Acapulco, y este año se prevén inversiones para mejorar atractivos básicos, comenzando por las palapas públicas que hay en varias playas, ya se ven algunos pasos ordenados.
Por lo que se refiere a Taxco, las primeras medidas serán mejorar la señalética y darle difusión a las celebraciones y eventos tradicionales que, no obstante el abandono que han padecido, no se han dejado de realizar.
En Zihuatanejo se harán inversiones para mejorar la imagen de la población que dio origen el CIP de Ixtapa.
Salvo la del túnel, en donde habrá recursos de la SCT, se trata de un conjunto de acciones soportadas en los convenios de participación con la Secretaría de Turismo federal y que en 2011 rondaron los 250 millones de pesos, una cantidad récord, pero insuficiente para que el destino comience a recuperar la afluencia de turistas que ha perdido.
Los esfuerzos que se perfilan tras la pérdida del Tianguis Turístico, no deben ser aislados ni por un año; al contrario, el éxito dependerá de un esfuerzo sostenido durante varios ejercicios.
Con lo que ha sucedido hasta ahora es difícil asegurar que el primer Tianguis México será el inicio de una historia de éxito o que Acapulco ya está en vías de recobrar el prestigio perdido.
Aunque parece positivo que, al menos, los primeros pasos perfilen un cambio positivo para el sector turístico mexicano, tan necesitado de buenas noticias.